La Verdad

Estrellas de la cocina

Sepan que a veinte minutos del kilómetro cero de la Región se localiza la pedanía de La Murta. Esta aldea no está junto a ninguna autovía ni pasa por ella ruta de moda alguna. Lo sabe bien el señorial olivo milenario que da la bienvenida. La rotundidad de su paisaje nos remueve. Transitamos entre montículos por hidalgas tierras de secano, plenas de almendros. Sin apenas tregua, el entorno cambia y el camino se diluye entre inmensos campos de cítricos. El cielo, limpio a más no poder. A la izquierda, la Sierra de Carrascoy veteada por canteras inmemoriales. A la derecha, el Campo de Cartagena abarcando el horizonte entero. Y en medio, las casas de blanco lozano de sus poco más de cien vecinos, de los que apenas una treintena son mujeres.

Si la gastronomía es el paisaje metabolizado, La Murta rezuma patrimonio culinario celosamente conservado que ahora ve la luz a través de casi ciento cincuenta recetas de platos murcianos. Dos residentes ingleses, Debbie y Marcus Jenkins, con el apoyo del alcalde pedáneo, el cronista del lugar y algunos entusiastas, no dudaron en animar a sus vecinas a recopilar un recetario gastronómico a caballo entre Murcia y Cartagena, con influencias de las tres grandes cocinas culturales de nuestra tierra. Un magnífico trabajo de estas mujeres que se ha plasmado en un cuidado libro ilustrado y editado en el Reino Unido en inglés y en castellano. Una maravilla para nuestras cocinas.

Hace unos días celebramos el Día Mundial de la Nutrición recordando que la dieta mediterránea es fuente de salud y calidad de vida; pues bien, en La Murta no hace falta recordarlo porque viven, comen y trabajan con salud y calidad de vida. Quizá por eso los Jenkins no dudaron en cambiar Londres por La Murta y, contagiados de esa generosidad sureña, han hecho mucho más por sus vecinos de lo que imaginaban. En 2008 unos astrónomos descubrieron desde el cercano observatorio un nuevo cuerpo sideral que en los registros de astronomía aparece como asteroide 'La Murta'. Cuántas grandes ciudades pueden ostentar el mismo honor. Pues La Murta reluce en el cielo como fiel reflejo de sus estrellas más brillantes: las terrenales chefs de La Murta, claro ejemplo de que hace más el que quiere que el que puede.