«A la sociedad se la convence con argumentos, no con huelgas»

Violante Tomás, en su despacho de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades./Nacho García / AGM
Violante Tomás, en su despacho de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades. / Nacho García / AGM

«Las mujeres queremos que se nos tenga en cuenta por méritos y por capacidad, no por el hecho de ser mujeres»

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

Asegura Violante Tomás (Jumilla, 1961) que las actitudes machistas que más le duelen «son las de las mujeres», y deja claro que ella, una de las tres consejeras del Gobierno regional, es partidaria de que a las mujeres «se nos tenga en cuenta por nuestros méritos y capacidades, no por el hecho de ser mujeres». La titular de Familia e Igualdad de Oportunidades deja claro que no se sumará a la huelga feminista de la semana que viene porque se pasará el día trabajando. «El tiempo corre en contra de las mujeres, y no podemos perder ni un minuto».

-Ya ha dicho que no secundará la huelga del 8 de marzo, y que pasará el día trabajando. ¿Será una huelga 'a la japonesa'?

-A la murciana, a la murciana. Realmente no tiene mucho sentido la huelga. Es una huelga politizada. Están en su derecho, ¿no? Pueden hacer las huelgas que quieran. Pero no entiendo muy bien una huelga solo de mujeres, una huelga feminista, si para la igualdad necesitamos a los hombres, su complicidad. Y los hombres están cada vez más por la labor. Es cierto que se ha avanzado muchísimo, pero tenemos que seguir trabajando. Y ese día no podemos perder ni una hora, y tenemos que seguir trabajando. Seguir convenciendo, porque con huelgas creo que no se convence a la sociedad. Se convence con argumentos.

-¿Qué le parece que la movilización termine en las vías del tren y se apoye la «lucha de las mujeres por el soterramiento»?

-Una muestra más de que la huelga está politizada. Pero es lógico, porque los convocantes y los partidos de izquierdas tienen que hacer su política. Yo lo veo bien que lo hagan, pero que no utilicen a las mujeres. No me parece bien que se utilice a la mujer, y menos a varias. ¿Que acaban en las vías? Pues que acaben en las vías. Ellos son libres de acabar en las vías, de parar dos horas, el día entero... Pero, igual que ellas son libres, yo también. Y yo he decidido no hacerla.

-¿Es suficiente el plan presentado por la Comunidad para atajar ese 26% de diferencia salarial entre hombres y mujeres en la Región?

-Me gustaría explicarle de dónde venimos... [La consejera se levanta, busca un papel en su mesa y se lo acerca al periodista. La fotocopia resulta ser la 'Guía de la buena esposa', del año 1953, que describe «once normas para hacer a tu marido feliz» para «ser la esposa que él siempre soñó», y que van desde 'arregla la casa' a 'no te quejes']. Esto se lo dieron a mi hermana cuando hacía el Servicio Social. La guía de la buena esposa, la guía de la esclava. Venimos de una situación en la que había mucho machismo, en la que la mujer no trabajaba, en la que se educaba a la mujer para estar en la casa, ser una buena esposa y dedicarse al marido, que no era el marido, sino el amo. Y la mujer ni estudiaba ni trabajaba. Aunque hemos avanzado muchísimo, el problema es que aún arrastramos nuestra historia. La brecha salarial existe porque aún hay empresarios a los que hay que convencer de que hay que aplicar la justicia. Un hombre y una mujer que trabajan las mismas horas, con la misma categoría, deben tener el mismo sueldo. De esto tenemos que convencer con medidas positivas, y con otras quizá menos positivas. Las positivas se centran en reconocer a las empresas que tienen planes de igualdad, que facilitan que la mujer puede llegar a puestos directivos, que pueda conciliar... Las menos positivas es que, si tú no adoptas esas medidas, la Administración no contrata contigo. Por un lado les convencemos, y por otro les forzamos. Al final, la brecha salarial se da en las empresas, y por eso tenemos que convencer a los empresarios. Para eso tenemos esas 34 medidas recogidas en el plan que son muy interesantes, y que estamos trabajando con los sindicatos y, lógicamente, con empresarios y empresarias.

-Pero muchas de esas medidas ya estaban incluidas en la propia Ley de Igualdad e incluso en el Plan Estratégico para la Calidad en el Empleo del propio Gobierno regional...

-Sí, pero vamos a ponerlas en valor y a inspeccionar el cumplimiento de esas medidas. Es cierto que, al final, si las medidas no se llevan a cabo y no se hace un seguimiento, pues son papel mojado. Lo que queremos es que las medidas se apliquen, y estamos comprometidos con ello. Y el que está más comprometido con ello es el presidente, Fernando López Miras, que es un joven nacido, criado y educado en democracia que tiene las ideas muy claras en cuanto a que los hombres y las mujeres somos iguales. Diferencias ninguna, y menos en relación al salario. Ha sido él quien nos ha sentado a los consejeros para que impulsemos el plan y lo saquemos adelante.

-Los sindicatos reclamaron mayor coordinación en la redacción del plan tras haber recibido el borrador por parte de la Comunidad. ¿No hubiera sido mejor sentarse a negociar y consensuar las medidas y después presentar el texto?

-Es un borrador, una propuesta. ¡Que la enriquezcan! Cuando uno se sienta en la mesa sin nada al final se tarda mucho, y se empieza a divagar, a hablar de lo divino y lo humano, y lo queríamos rapidito porque el tiempo corre, y corre en contra de las mujeres. Lo que hay que hacer ahora es enriquecer la propuesta. En vez de 34 medidas, que sean 74 o 75. Pero no podemos perder ni un minuto.

-¿Hay posibilidad de llegar a una ley de transparencia salarial, como ya existe en Islandia?

-La Administración es trasparente; aquí tenemos las paredes de cristal, y a mí me parecería muy bien que también las empresas tuvieran las paredes de cristal. Aquellas empresas que no tienen nada que esconder darían un paso adelante. Nosotros queremos ayudar a que las empresas con menos de 250 trabajadores, que no están obligadas por ley a tener planes de igualdad, pongan en marcha esos planes. Es voluntario, pero creo que es necesario obligarlas de manera ética.

-Los puestos directivos en las empresas parece que siguen reservados de forma mayoritaria para los hombres, lo que también repercute en la brecha salarial. ¿Cómo se actúa en este sentido?

-Tenemos que ir convenciendo a las empresas de que, cuando hay más mujeres en puestos directivos, las empresas son más rentables. Y más humanas. Es así. Esto lo abordamos en lo que va a ser el Distintivo de Igualdad, que entró la semana pasada en el Consejo Jurídico, que es el último paso antes de que lo apruebe el Consejo de Gobierno. Este distintivo en realidad es un premio a las empresas que, de alguna forma, promuevan el acceso de sus trabajadoras a puestos directivos. También las políticas de conciliación o la lucha contra la brecha salarial pero, sobre todo, que faciliten que la mujer ocupe puestos directivos. Vamos a seguir convenciendo. Esto es como la lluvia fina. Todos los días, todas las semanas, todos los meses... convenciendo a los empresarios de que es más rentable dar más oportunidades a las mujeres. Van a ganar más dinero, van a ser más éticas, van a tener mejor imagen y vamos a comprarles más. Si yo sé que en una empresa de lácteos hay más mujeres trabajando que en otra, pues me compraré la leche de esa empresa. Las mujeres somos el 50% de la población. Tenemos mucho que decir.

-El Gobierno regional empezó la legislatura con seis mujeres en el Consejo de Gobierno, por cuatro hombres. Actualmente hay tres mujeres, por siete hombres...

-¡Hay muchas directoras y secretarias generales! Tenemos que hablar de Gobierno, y en este gobierno hay muchas mujeres [aunque el número de altos cargos masculinos en la Comunidad es notablemente mayor que el de cargos femeninos]. Y no somos mujeres florero. Somos mujeres con opinión, con decisión, con liderazgo. Y eso es de lo que se trata. Echo de menos a mi Lola [María Dolores Pagán, exconsejera de Presidencia] a mi Encarna [Encarna Guillén, exconsejera de Sanidad] y a mi Maribel [María Isabel Sánchez-Mora, exconsejera de Educación y Universidades], pero han sido tres compañeros maravillosos los que las han sustituido, a los que quiero mucho y me llevo estupendamente con ellos. Y formamos un gran equipo que funciona, que es de lo que se trata.

-¿Apoya usted los gobiernos o equipos de trabajo paritarios?

-Las mujeres queremos que se nos tenga en cuenta por nuestros méritos y capacidades, no por el hecho de ser mujeres. Cumplir cuotas para hacer de mujer florero, como que no.

Acoso sexual

-El movimiento 'MeToo' ha dado visibilidad a los casos de acoso sexual. UGT denuncia que se produce un caso de acoso sexual en el trabajo al día en España. ¿Usted ha sufrido acoso sexual en algún momento de su vida?

-Yo no, gracias a Dios. Sí he sufrido comentarios desagradables, porque entré como gerente de Feaps con 29 años, y había gente que se preguntaba qué méritos había reunido una psicóloga de 29 años para ser gerente. A las mujeres se nos han cerrado puertas porque, de alguna forma, alguien ha pensado qué hacíamos ahí. Yo siempre he pensado eso de 'ladran, luego cabalgamos'. Aunque hemos avanzado mucho, el machismo no se ha erradicado. Y lo peor de todo es el machismo en las mujeres. Me duele que, a veces, nuestras mayores enemigas sean mujeres.

-Murcia es una de las comunidades con más embarazos prematuros en adolescentes. ¿Cómo se lucha contra este problema?

-Según el INE, somos la quinta. En cualquier caso, nosotros incidimos en los institutos de Secundaria. Tenemos que educar en igualdad y contra la violencia de género, y también para que no haya embarazos no deseados. Que los chicos y las chicas sepan a lo que se frentan por quedarse embarazadas a edades tan tempranas. Aunque el número es similar al de otros años, unos 60 casos [según cifra la responsable de prensa de la Consejería] este asunto nos preocupa muchísimo. Además, hemos puesto en marcha una guía de actuación contra la violencia de género en el ámbito educativo, porque hay que desactivar ciertos comportamientos de control, de dominación e incluso de violencia en edades tempranas.

-Dijo usted hace poco que la violencia de género es un fallo de la sociedad. ¿Qué parte de responsabilidad tiene la Administración?

-Tiene la responsabilidad de educar a sus menores en los colegios y dar los mensajes correctos en cuanto a la violencia de género. Pero es que luego están las familias. Y las familias son las responsables de educar a sus hijos en igualdad. Nosotros podemos hacer lo que podemos hacer.

-¿Cómo va el Pacto Regional contra la Violencia de Género, del que se lleva hablando más de un año?

-Muy bien, muy bien. El otro día ya se hizo una primera firma con los grupos políticos y ya se está trabajando con los diferentes agentes sociales implicados. Esperemos que, dentro de muy poquito, tengamos listo el pacto para que se pueda firmar y empezar a aplicarlo.

-¿Cuántas mujeres pasaron por los Centros de Atención a las Víctimas el año pasado?

-Fueron atendidas 3.318, que son menos que el año anterior (3.433). Sin embargo, esas mujeres requirieron más atenciones en comparación con las de 2016. Es decir, que cada mujer necesitó más atenciones.

-Según esos datos, ¿se puede concluir que el año pasado hubo menos violencia de género en la Región que en 2016?

-Hay menos mujeres que van a estos centros, luego entendemos que hay menos víctimas de violencia de género. Yo lo que siempre digo es que lo importante es que las mujeres se atrevan a denunciar. Y, si no se atreven ellas, por el miedo o el estigma, que se atreva el entorno. La familia, los amigos... ¿No se dan cuenta? Uno sabe cuándo se está maltratando a una mujer. Llame al 016 o al 112 y dígalo. Vamos a intentar salvar a esa mujer con una red de atención modélica, pero necesitamos saberlo.

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