La Verdad

Los cofrades destacan el clima, la afluencia y el respeto a los desfiles

Público asistente a la procesión del Resucitado. :: antonio gil / agm
Público asistente a la procesión del Resucitado. :: antonio gil / agm
  • «Ha habido más público en zonas como las calles Parque y Serreta, que antes tenían más huecos», destaca el presidente de la Junta

«El balance es extraordinario», aseveró ayer el presidente de la Junta de Cofradías, Manuel Martínez Guillén, al ser preguntado por la Semana Santa que acaba de concluir. «Hemos tenido una gran afluencia de público, que no solo ha estado presente en las procesiones más importantes y en las principales calles, sino también en otras que antes se quedaban mas vacías. Muchísima gente ha podido disfrutar de las fiestas sin que eso supusiera un impacto negativo sobre los desfiles procesionales», aseveró el también hermano mayor del Socorro.

Martínez Guillén indicó que este año debe servir de modelo. Fuentes de otras cofradías indicaron que esperan que esa afluencia influya también en que las nuevas generaciones se impliquen y se inscriban, para engrandecer la Semana Santa desde dentro.

La lluvia, que otros años obligó a suspender procesiones, no ha aparecido. «Hemos tenido un tiempo estupendo que nos ha beneficiado mucho. Ha permitido que todos los desfiles se desarrollaran conforme estaba previsto». Preguntado por algunos retrasos como el que protagonizó el Nazareno que llegó algo más tarde de lo habitual al Encuentro del Jueves Santo, el presidente de la Junta de Cofradías procuró quitarle importancia. «No fueron más de diez minutos sobre las cinco de la madrugada. No tuvo importancia», aseveró.

Maneras de vivir la fiesta

Guillén incidió en que este año se ha demostrado que la fiesta religiosa es «perfectamente compatible» con la actividad hostelera y comercial y también con aquellas personas que viven estas fechas sin tener tan en cuenta las procesiones. Penitentes, portapasos y nazarenos están contentos porque «este año hemos alcanzado un equilibrio entre el respeto al desarrollo de los desfiles procesionales en sus recorridos y el disfrute de quienes se toman la fiesta de otra manera», afirmó Manuel Martínez Guillén. «Además, se ha demostrado que la influencia de la Semana Santa va más allá del casco histórico. He visto bares llenos de gente en otras partes de la ciudad», añadió.

La incidencia de las aglomeraciones de personas bebiendo en la calle, que molestaron en años anteriores y que obligaron a variar el itinerario de las procesiones ha sido inexistente este año. A ello ha contribuido el despliegue policial que los hermanos mayores de las cofradías han agradecido durante el desarrollo de las fiestas.

Asimismo, Martínez Guillén confirmó la satisfacción de la Junta de Cofradías con el adelanto del pregón al primer sábado de la Cuaresma. «Voy a proponer que se mantenga. Así el Viernes de Dolores será para honrar a la Virgen de la Caridad, en su día como patrona de la ciudad», subrayó.