La Verdad

San Juan Evangelista, portado a hombros en 2013.
San Juan Evangelista, portado a hombros en 2013. / Antonio Gil / AGM

Un luto de seis horas

  • El recogimiento y el lujo marcan el desfile del Santo Entierro. La Cofradía Marraja representa los últimos momentos de la Pasión de Cristo, a partir de las nueve de la noche, desde Santa María de Gracia

Al caer la noche del Viernes Santo, la Cofradía Marraja pone en la calle toda la solemnidad y suntuosidad posibles en la magna procesión del Santo Entierro de Cristo, una de las más antiguas de Cartagena. Uno a uno irán desfilando, ante un público expectante que cada año abarrota la carrera, los momentos últimos de la Pasión de Jesús, siguiendo un estricto orden cronológico. Ésta es, quizá, la noche más triste de la Semana Santa.

El recogimiento y la solemnidad marcan esta procesión, donde predominan los colores oscuros, -salvo el caso de San Juan de inmaculado blanco-, el luto hebreo y una imaginería impresionante de escultores como José Capuz y Juan González Moreno, entre otros artistas de enorme prestigio, que caracteriza la Semana Santa cartagenera.

El desfile se pone en marcha a las nueve de la noche desde la iglesia parroquial de Santa María de Gracia. El trayecto que recorrerán tercios y tronos está formado por las calles del Aire, Cañón, Mayor, Puerta de Murcia, Sagasta, Puerta de Madrid, Carmen, Santa Florentina, Parque, Plaza López Pinto, Serreta, Caridad, Plaza del Risueño, Duque, San Francisco, Campos, Jara, Aire y de nuevo, la iglesia de Santa María.

Tras los guiones y el despeje policial, que viste para la ocasión su uniforme de gala, desfila el tercio de Granaderos Cadetes, en el que un amplio número de niños viste el traje de los tradicionales granaderos.

Los capirotes del Santo Cáliz, con su cruz guía, del siglo XVII y el trono bocina con los cuatro evangelistas creados por el valenciano Manuel Biot, abren la marcha, seguidos por el tercio de granaderos. La agrupación titular marraja, la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, con el trono que lleva la imagen de Capuz a ruedas, sale por delante del Expolio.

Por detrás desfilan la Agrupación de la Santa Agonía y el Cristo de la Lanzada. Les siguen el imponente tercio de penitentes y el trono del Descendimiento, una de las obras más importantes de José Capuz, que fue restaurado hace seis años por la artesana Ana Sierra.

Se trata de un grupo escultórico de una sola pieza, como un relieve de gran formato, en lugar de la vistosa composición de toda una serie de imágenes individuales habitual en esta representación iconográfica de otras Semana Santas de España.

La Piedad y la Soledad

La Virgen de la Piedad saldrá en su trono a ruedas y con un tercio, abre camino a la Agrupación del Santo Entierro. Con el Cristo del Santo Sepulcro salen en la procesión los miembros de la Corporación municipal, así como las autoridades eclesiásticas locales.

Cerrando el cortejo pasional irán los tronos de María Magdalena, San Juan Evangelista y la Virgen de la Soledad, a hombros y escoltada por un piquete del Tercio de Levante de Infantería de Marina. La hora de recogida prevista oscila en torno a las tres menos diez de la madrugada horas del Sábado Santo, no sin antes recabar las ovaciones de los miles de cartageneros que se echan a la calle.

Como novedades, según informaron fuentes de la Cofradía, la Agrupación de Nuestro Padre Jesús Nazareno estrenará mazas para el grupo de acompañamiento del sudario; el tercio de la Agrupación de la Santa Agonía, Vera Cruz y Condena de Jesús iluminará los hachotes con tecnología led; y el trono de la Agrupación del Santo Enterramiento de Cristo tendrá iluminación indirecta, también con tecnología led.