La Verdad

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Altar mayor durante la liturgia; junto a estas líneas, procesión claustral. / Pablo Sánchez / AGM

Miserere para enderezar el rumbo

  • En el gran acto litúrgico ante Jesús Nazareno, el capellán marrajo invita a situar la fe como prioridad en la vida del procesionista

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El capellán de la Cofradía Marraja convirtió el Miserere celebrado anoche en Santo Domingo en una invitación a poner la fe en un primer plano de la vida de los procesionistas. En su homilia, Fernando Gutiérrez Reche llamó a los hermanos de las cofradías a hacer del seguimiento de Jesucristo la prioridad de sus vidas, les demandó su plena conversión, les animó a vivir comprometidos con las causas sociales y les indicó el sacramento de la confesión como el camino para reencontrarse con Dios.

«Estamos heridos porque está debilitada la fe, que ha pasado a un segundo plano. Cuando nos falta, aparecen los miedos y las dudas; y seguimos un camino que nos marca una sociedad para la que lo más importante es el ser, el tener y el poseer todo sin límites», advirtió.

Medio siglo de la coral

Con sus palabras, el capellán remarcó el carácter penitencial del principal acto litúrgico que organiza la Cofradía Marraja en este tiempo de preparación para la Pascua, en honor de su titular, Nuestro Padre Jesús Nazareno. Los procesionistas invocaron la misericordia divina mediante el canto del Salmo 50, 'Miserere mei Deus', interpretado también por la Tomás Luis de Victoria en la noche que cumplía medio siglo acompañando a los marrajos en la liturgia que les abre las puertas de Semana Santa.

Al inicio del acto, la masa coral que dirige Cristóbal Vogúmil, también interpretó el Coro de Peregrinos de la ópera 'Tannhäuser' con el que tradicionalmente se inicia puntual la procesión claustral, encabezada por el sudario de la cofradía, desde su capilla hasta el altar mayor de la parroquia castrense. En las primeras filas del templo ocuparon lugares destacados la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver; el alcalde, José López; la consejera de Cultura, Noelia Arroyo, además de responsables académicos, como el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena, Alejandro Díaz; y mandos militares, encabezados por el almirante de Acción Marítima, Manuel de la Puente.

El acto dejó como anécdota dos proclamaciones distintas del Evangelio, debido a un error en la lectura del primero. También hubo un recuerdo especial del capellán marrajo a quien fue su predecesor, Francisco Montesinos, que se recupera de una caída, y a su homólogo californio, Francisco de Asís Pagán, que lo hace de una operación.

La ceremonia concluyó con la bendición del romero del Jesús y la comitiva de hachotes de regreso a la capilla a los sones de la marcha 'Nuestro Padre Jesús', interpretada con auténtica esencia de procesión por la Agrupación Musical Sauces.