Los pescadores denuncian más de una veintena de robos de capturas y redes con la 'racha'

La lonja de Lo Pagán repleta de cajas de doradas capturadas ayer por los pescadores./A. S.
La lonja de Lo Pagán repleta de cajas de doradas capturadas ayer por los pescadores. / A. S.

El viento provocó ayer otro aluvión de doradas en el Mar Menor de más de 20.000 kilos, que obligó a alargar la subasta

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Los amigos de lo ajeno han acudido al olor de la abundancia. La 'racha' de doradas en el Mar Menor ha llenado por un lado las redes de los pescadores con cantidades récord como la de ayer, con 20.000 kilos subastados hasta media tarde -la subasta seguía hasta las 10 de la noche-, pero por otro lado desencadena el fenómeno de los robos. Desde que hace diez días comenzó el aluvión de pescado, habitual en noviembre en la laguna, la Cofradía ha presentado más de veinte denuncias por robos de pescado y de artes de pesca, igual de las fijas como paranzas y charamitas, que de travesía como el tresmallo.

Los robos se producen de madrugada, de modo que cuando los pescadores llegan a revisar sus artes a eso de las seis de la mañana se encuentran con que de su caladero han desaparecido la red y las capturas.

Para los pescadores supone un considerable 'roto' en su economía de trabajadores autónomos, ya que ven reducida la pesca precisamente en los días de la 'racha', cuando pueden compensar las pérdidas de otros meses malos, y además pierden gran parte de su inversión anual en las redes, valoradas cada una entre 2.000 y 3.000 euros por la cantidad de material -malla, plomo y corchos- y por las incalculables horas de mano de obra.

El carácter artesanal de los sistemas de captura se mantiene aún en la laguna, de modo que son los propios pescadores los que fabrican los distintos artes de puntada a puntada.

En una de las denuncias presentadas ayer mismo a la Guardia Civil informaban del robo de más de 6.000 euros en redes con unos 20 kilos de plomo. Los pescadores lamentan que el alto valor económico de las pérdidas no les permita compensar los ingresos de la 'racha', ya que en los próximos meses invernales las pesquerías se verán reducidas al mínimo.

Más vigilancia

Esta nueva oleada de robos encadena a la de los meses de septiembre y octubre con la campaña del langostino, otra de las piezas codiciadas por ladrones y furtivos. La Cofradía de Pescadores de San Pedro, que agrupa a todos los del Mar Menor, ya ha solicitado en varias ocasiones a la Delegación del Gobierno un mayor control de la laguna y de su costa, ante el temor de que la rentabilidad del sector se pierda en el mercado negro.

Solo con los pescadores furtivos, la Cofradía calcula que deja de pasar por la subasta legal hasta un 40% de las capturas del Mar Menor, lo que equivales a una pérdida de ingresos y un deterioro en la calidad del producto, ya que el pescado vendido sin factura a minoristas y restaurantes carece de la obligada trazabilidad y de control sanitario. El hostelero que compra pescado ilegalmente, sin factura ni impuestos, no puede saber cuándo se extrajo de la laguna y, por tanto, desconoce su grado de frescura, lo que puede ocasionarle un problema con sus clientes y una multa de 600 euros como mínimo. Este mismo problema tendrá la mercancía robada en los últimos días.

Igual que en 2016

Los ladrones de redes han incrementado su actividad con motivo de la 'racha', que va camino de alcanzar el récord del pasado año, cuando se registró el pico de 25.000 kilos en una solo jornada. Ayer la lonja de Lo Pagán alcanzó la misma cima, ya que a media tarde había superado los 20.000 euros y aún le quedaban varias horas de subasta, que no para en todo el día durante la 'racha' mientras haya compradores. La demanda de los mercados francés e italiano ha dado salida en los últimos diez días a la avalancha de doradas del Mar Menor.

Los intermediarios han pulsado esta semana su mando a distancia de la subasta electrónica para clientes de diversas regiones españolas y europeas tras abastecer a las pescaderías y restaurantes de la Región. Y con precios que se han mantenido en niveles aceptables, que no han bajado de los 5,20 euros en subasta, teniendo en cuenta la abundancia de doradas.

Este año los vientos han querido sorprender con dos oleadas de la 'racha' a los pescadores. La primera, el pasado lunes 6, cuando los barcos llegaron al muelle con 12.500 kilos. El segundo día de la 'removía' -como también llaman a este fenómeno provocado por el primer temporal de otoño- dejó 8.000 kilos y en los sucesivos las capturas fueron en declive. Hasta el pasado lunes, cuando una segunda oleada, provocada por los fuertes vientos, llevó de nuevo la fiesta de la dorada a la lonja de Lo Pagán.

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