Lo Pagán se divide entre afines a reconstruir el Floridablanca o a liberar la playa del balneario

Un turista, el pasado miércoles, pasea delante de las ruinas del balneario Floridablanca./A.S.
Un turista, el pasado miércoles, pasea delante de las ruinas del balneario Floridablanca. / A.S.

Ciudadanos solicita al Consistorio que realice una consulta popular, pero la alcaldesa se niega

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

El futuro del Floridablanca divide a los vecinos de Lo Pagán entre los que quieren que se reconstruya el balneario con más de un siglo de historia, actualmente reducido a ruinas, y los que apuestan por dejar el frente marítimo libre de parapetos y despejado para el disfrute de la playa con todo su ángulo de visión al Mar Menor. Una década después de su cierre y tras siete años de expediente, el edificio de madera con forma de barco, que construyó Ambrosio Orsí, en 1910, cono negocio de alquiler de casetas de baño, solo suscita unanimidad entre los vecinos el hecho de que todos quieren que desaparezca la imagen actual de abandono, sobre todo antes del próximo verano, para evitar un mayor deterioro turístico del Mar Menor.

La diversidad de opiniones llevó ayer a Ciudadanos a registrar en el Consistorio la petición de que se realice una consulta popular, «porque hasta ahora el Gobierno nunca ha pedido opinión a los interesados y no podemos dejar que nos engañen o nos manipulen», indicó el portavoz naranja, José Luis Ros. Tanto la reivindicación unánime de su demolición como la división que suscita su futuro -reconstrucción o persistir en el olvido- quedaron patentes en la reunión vecinal convocada por Ciudadanos en el hotel Neptuno, situado justo frente a las ruinas del balneario.

También generó críticas abiertas el hecho de que el proyecto incluya un restaurante con el fin de adjudicarlo a un empresario para su explotación. «Jamás he visto a un ayuntamiento hacer un restaurante, pero lo quieren hacer en San Pedro del Pinatar», criticó Diego López, propietario del estanco de Lo Pagán.

Los pescadores apuestan por despejar la zona para evitar el retranqueo de la estructura a un caladero de chirretes

Los partidarios de dejar la playa libre de construcciones y no recuperar el balneario manifestaron su oposición «a los monumentos». José Antonio Pérez, propietario de una cadena de panaderías, protestó porque «llevamos ya ocho años sufriendo la basura y las ratas, que nos han hecho perder clientes».

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores, Jesús Gómez, pidió «que se tire el Floridablanca y la playa se quede libre». El patrón recordó que la zona donde está planteado el retranqueo del balneario es un caladero de chirrete: «Ya hemos cedido muchas zonas los pescadores en los últimos veinte años». Los partidarios de dejar el Floridablanca en la historia apuntaron que «lo que necesitamos es playa». Los vecinos advirtieron, además, que «las concesiones municipales son deficientes, como el centro de actividades náuticas, el parque de los patos y el jardín botánico». Y por ello mostraron su recelo a una nueva concesión.

Los defensores de la reconstrucción apelaron al valor histórico y paisajístico del icono centenario. Para el biólogo Julio Mas «es un elemento simbólico y parte del patrimonio histórico, que sería una alternativa turística». No obstante, el experto señaló que, «desde el punto de vista ambiental y oceanográfico, no puede estar donde está». Mas defendió su retranqueo aguas adentro para «liberar los sedimentos y el espacio de playa». Ante la división de posturas, el portavoz de Ciudadanos defendió la consulta popular. «Si el Gobierno local no la hace, Ciudadanos hará todo lo que tenga que hacer para que no se haga el balneario sin la opinión de los vecinos». La alcaldesa, Visitación Martínez, descartó ayer la organización de una consulta. «No es el momento ni el sentir mayoritario», aseguró la regidora, quien considera que «la mayoría quiere que se reconstruya». Martínez cree que «ya se sometió la memoria del proyecto al voto del Pleno y se aprobó por unanimidad», aunque reconoce que «los vecinos están hartos de tener allí los restos del balneario. No nos podemos permitir otro verano así».

Sin embargo, que el desmontaje se haga antes del verano no depende ya del Ayuntamiento, sino de Costas, que debe pronunciarse sobre la declaración de impacto ambiental. «Solo falta un informe», afirma Martínez. «El mismo proyecto de reconstrucción del balneario incluye el desmontaje del viejo».

Canon de explotación

Por su parte, el Ministerio debe pronunciarse sobre el cambio de uso en la concesión para la construcción del balneario, ya que el Estado autorizó en 2011 al Ayuntamiento para realizarlo, pero siete años más tarde la Administración local pidió que se incluyera el restaurante, que se ha convertido en otra polémica vecinal. «No todo será restaurante, solo 850 metros cuadrados, y el resto será zona de exposición sobre el Mar Menor y usos tradicionales del balneario», explica Martínez. En cuanto a la adjudicación, el Consistorio ofrecerá la licitación del restaurante y el concesionario abonará un canon de explotación.

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