Un museo de altos vuelos

Aviones sobrevolando el aeródromo de Cuatro Vientos, donde ahora tiene su base la Fundación Infante de Orleans. Busca una nueva sede, y San Javier es una de las opciones, aunque tiene serios competidores./Paco Rivas
Aviones sobrevolando el aeródromo de Cuatro Vientos, donde ahora tiene su base la Fundación Infante de Orleans. Busca una nueva sede, y San Javier es una de las opciones, aunque tiene serios competidores. / Paco Rivas

San Javier compite con otros aeropuertos para acoger la colección de aviones históricos de la Fundación Infante de Orleans, una de las más importantes de Europa. Sería un 'final feliz' cuando Aena se cambie a Corvera

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

¿Se imagina sobrevolando el Mar Menor una escuadrilla de aviones que participaron en la Guerra Civil y en la Segunda Guerra Mundial? Sería un regalo para los amantes de la historia y de las acrobacias aéreas escuchar sobre los cielos de la Región de Murcia los rugidos de un caza 'Mosca' soviético del año 1942, de una Piper de la División Acorazada comandada por el general Patton, o un De Havilland Dragón Rapide de ocho pasajeros. Esto será posible si llega a buen término la propuesta para instalar en el aeropuerto de San Javier la sede de la Fundación Infante de Orleans (FIO), que busca un emplazamiento alternativo al aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, donde viene operando desde su fundación en 1989.

La Región de Murcia compite en esta singular carrera con Getafe y Corral de Ayllón (Segovia) para convertirse en la sede de un museo volante de aviones históricos, de los pocos que existen en el mundo. La colección dispone de 44 modelos plenamente operativos que se remontan a la época de los biplanos de los años veinte y treinta -de tela y madera-, junto a reactores de 1970. El núcleo principal de la colección se centra en la época de los grandes 'raids' y la Guerra Civil española. Con un mantenimiento continuo por un equipo de mecánicos, y conservando hasta la última pieza, estos aparatos realizan exhibiciones públicas para mantener vivo un legado patrimonial e histórico, relatan sus fundadores y patrocinadores.

La Región compite con Getafe (Airbus) y un campo de vuelo de Segovia; pronto se sabrá el desenlace

Consideran que dicho museo sería un final feliz para el aeropuerto de San Javier, una vez que Aena abandone este año las instalaciones civiles para pasar a operar a Corvera. Fue la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, quien puso sobre la mesa la opción de San Javier cuando se reunió con los directivos de esta Fundación privada, que buscan otra sede para su colección que sustituya a la de Cuatro Vientos, debido a la creciente actividad del aeropuerto madrileño.

Apoyo de Defensa

El presidente del Patronato de la Fundación, Carlos Valle Torralbo, que fue piloto de Iberia durante 40 años, también se ha reunido con el presidente de Aena, Jaime García-Legaz, y con el Gobierno regional para exponerles el proyecto de reubicación. Asimismo, el Ejército del Aire está al corriente de los planes, y vería con buenos ojos que el museo se instalara junto a la Academia General del Aire. La Consejería de Presidencia no ha respondido aún a la propuesta que le hizo la Fundación. Hasta ahora, el Gobierno murciano ha mostrado menos interés que otros 'competidores'. El Ejecutivo de Castilla-La Mancha apostó por el aeropuerto de Ciudad Real, cerrado a cal y canto, aunque esta posibilidad ha quedado finalmente descartada.

La Fundación recibió la propuesta de la ministra Cospedal; y García-Legaz cree que sería muy positivo para San Javier

Jaime García-Legaz manifestó que si este museo se ubica finalmente en las instalaciones que deje libre Aena, «sería una noticia extraordinariamente positiva para la Región de Murcia y particularmente para San Javier».

Carlos Valle explicó que «en pocas semanas» se sabrá la ubicación definitiva de la Fundación Infante de Orleans. La opción de San Javier resulta muy atractiva para esta institución, pero se encuentra en 'stand by', a la espera del resultado de las conversaciones que mantiene con Airbus para trasladar el museo a la factoría de Getafe. San Javier tuvo mayores opciones a principios de año, cuando decayó el interés de Airbus, que ahora se ha reactivado. La Fundación quiere respetar el orden cronológico de las sedes candidatas, y por delante de San Javier también están el campo de vuelo de Corral de Ayllón.

Lazos con Los Alcázares

La Fundación debe su nombre a Alfonso de Orleans Borbón, primer aviador militar y pionero de la aviación española. Su cometido es la recuperación, restauración y mantenimiento en vuelo del patrimonio histórico aeronáutico español. Desde la base de Cuatro Vientos realiza demostraciones de vuelo una vez al mes con modelos de la época de los biplanos, de los años treinta, de la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial y la posguerra. La colección está formada por aviones deportivos, de entrenamiento, combate, transporte y planeadores. Abarca desde la época de la madera y tela, como la De Havilland Moth de 1925, hasta la era del reactor, representado por la Super Saeta de 1970.

Algunos modelos ligan su historia a la Academia General del Aire y a la antigua base de hidroaviones de Los Alcázares. Sería como regresar a casa. De hecho algunos ejemplares participarán los días 5 y 6 de mayo y 10 y 11 de junio en los actos conmemorativos del 75 aniversario de la AGA. Carlos Valle considera un acierto que se pueda establecer el museo en San Javier «porque existe una confluencia de intereses en la Región de Murcia y añadiría valor a la Academia General del Aire. Sobre el Mar Menor volvería a volar el 'Mosca', un caza que fue utilizado por el bando republicano y que tuvo su base en la escuela de aviación de Los Alcázares. También lo harán otros aviones que prestaron servicio en la AGA y volaron en El Carmolí», expone el presidente de la Fundación. Sería un regreso lúdico al pasado de la historia aeronáutica, uno de los fines que persigue esta institución de carácter benéfico.

A su juicio, habría inercias interesantes debido al rico legado aeronáutico de la Región. Han encontrado la mejor predisposición en el Ejército del Aire y en Aena. «La idea es transformar la terminal de pasajeros en un hangar-museo; la remodelación no sería muy complicada», añade Valle. Las exhibiciones de cara al público que realizan en Cuatro Vientos el primer domingo de cada mes -solo durante una ventana de 45 minutos, y con mucho estrés- se transformarían en dos o tres muestras al año en San Javier con mayor tiempo de vuelo, apunta, advirtiendo de que la decisión aún no está tomada.

La Consejería no responde

En cualquier caso necesitarían el apoyo del Gobierno murciano para mantener este museo permanente y cubrir determinados gastos, ya que habría que trasladar a cuatro mecánicos y dos administrativos; el resto es voluntariado. Dicha ayuda aún no ha sido cuantificada. «Nos reunimos en diciembre con responsables de la Consejería de Presidencia y entregamos toda la documentación», dijo, de la que aún no han obtenido respuesta por razones que ignoran. Quizás porque la Comunidad tenga que aportar ayuda económica. En aquella reunión de Murcia también participó Carlos Artiñano, presidente de la Fundación Juan de La Cierva.

Atraer visitantes

La contrapartida sería darle uso a unas instalaciones que quedarán cerradas a cal y canto cuando Aena deje San Javier. Probablemente el Ejército del Aire no tenga disposición ni dinero para mantener la terminal de pasajeros, el aparcamiento y las demás instalaciones civiles anexas a la AGA para evitar su deterioro. Lo más probable es que se queden abandonadas. Unido a esto, la Región ganaría un museo permanente singular, de los pocos que existen en el mundo. Solo Francia, Alemania y Reino Unido cuentan con colecciones volantes de estas características. Estados Unidos también, pero juega en otra división. El museo y los festivales aéreos atraerían a un elevado número de visitantes. Solo hay que comprobar la multitud que acude a las exhibiciones aéreas en el Mar Menor.

La mitad de los gastos de la Fundación Infante de Orleans se financia con las cuotas de los 3.000 socios y donantes, y otra parte corresponde a patrocinios de Aena, que es el principal, Iberia, Airbus y Repsol, entre otras empresas. Una pequeña cuantía procede de los donativos que se recaudan en las exhibiciones aéreas (unos 10 euros de media), excepto mayores y niños.

Pilotos en activo

«Somos el museo que más vuela en el mundo y nuestra colección está muy valorada en Europa. La actividad se basa en el voluntariado. Vuelan pilotos en activo que dedican su tiempo de forma desinteresada». Carlos Valle recalca que llevan 15 años buscando una ubicación alternativa a Cuatro Vientos, donde tienen problemas porque es un aeropuerto cada vez más saturado.

El hecho de que la Fundación Infante de Orleans haya puesto sus ojos en San Javier tiene su origen, en parte, en el interés del Gobierno regional por darle alguna utilidad a las instalaciones que dejará Aena a finales de este año, según expuso a la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Esta lo transmitió en noviembre a los responsables de la Fundación. «La ministra lo puso en nuestro conocimiento y realizamos las oportunas consultas. Ahora toca esperar porque se ha reactivado la opción de Getafe, que no llegó a cuajar en el año 2009 debido a la crisis económica», señala Carlos Valle, quien ha tenido la oportunidad de recordar su paso por Los Alcázares y la Academia General del Aire como aprendiz de piloto y aviador.

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