Frenan la reconstrucción del balneario de San Pedro del Pinatar por los efectos negativos en la laguna

Un vecino de San Pedro del Pinatar, hace unos días, paseando junto al balneario Floridablanca, en la playa de La Puntica./A. Salas
Un vecino de San Pedro del Pinatar, hace unos días, paseando junto al balneario Floridablanca, en la playa de La Puntica. / A. Salas

Un estudio de impacto ambiental sostiene que la nueva ubicación del Floridablanca afectaría a especies como la nacra, el fartet y el caballito

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Sí al desmontaje del Floridablanca, pero ya veremos si procede su reconstrucción. Es el veredicto que ha emitido la Dirección General de Medio Ambiente en el informe de impacto ambiental del proyecto de rehabilitación y musealización del balneario más popular del Mar Menor. «La fase de desmontaje no tendría efectos significativos sobre el medio ambiente», indica el documento, que sin embargo añade que «la reconstrucción en una nueva ubicación, así como su explotación posterior, se estima que sí podría tener efectos significativos sobre el medio ambiente y requeriría estudiar e incorporar mayor análisis ambiental».

Ese visto bueno parcial permitió al Ayuntamiento aprobar esta semana el proyecto de la primera fase, que consiste en la retirada de la estructura, que se encuentra en avanzado deterioro, catalogar las piezas y conservar las que estén en buen estado para su reutilización.

El Ayuntamiento tendrá que pagar 272.050 euros para la retirada de este Bien de Interés Cultural con más de un siglo de existencia. «Estará desmontado en siete u ocho semanas», aseguró la alcaldesa, Visitación Martínez, quien calcula que «las obras podrán empezar a principios de junio y estar terminadas en los primeros días de julio». La Comunidad exige que se instale un vallado que garantice la seguridad de los bañistas, se reduzca la emisión de gases, ruidos y fluidos, y se limpie la playa de restos de escombros.

Al margen de la incomodidad que las obras puedan causar en los numerosos bañistas que ya acuden a la playa de La Puntica, con la actividad de maquinarias y la retirada de escombros, la regidora cree que «no causará perjuicios al Mar Menor porque se instalará una barrera antiturbidez», ya que está prevista también la eliminación de los pilones que sostienen la estructura volante.

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se pronuncia también sobre el efecto que causará la retirada de este edificio en ruinas de la orilla del mar. «La eliminación de estructuras semisumergidas, que proporcionan refugio a determinadas especies de fauna y flora de sustratos duros, naturalmente escasos en la laguna», perderá «la zona de sombra que genera el balneario y que fomenta el desarrollo de una comunidad esciáfila», sostiene el informe.

Aclara, asimismo, que «las comunidades instaladas en los pilares de los balnearios tienen una gran capacidad filtradora, que hacen que esta estructura funcione como una depuradora, a modo de riñón para la columna de agua de esa zona». Y aconseja que «se podría plantear una estructura sobre los pilares de hormigón, donde se hiciera una plataforma de baño que contribuya a mantener la calidad del agua».

Autorizado el desmontaje, ¿qué efectos adversos observa Medio Ambiente en la reconstrucción del Floridablanca según los planes del Consistorio, con el retranqueo 45 metros mar adentro? La primera pega está en los fondos. Los muestreos realizados por la Universidad de Murcia a 30 y a 50 metros demuestran que la zona elegida se encuentra «dentro de una pradera mixta dominada por Caulerpa prolifera con manchas laxas de Cymodocea nodosa».

«De producirse ese retranqueo, el balneario se situaría sobre esta pradera mixta relicta, produciéndose afección sobre la misma, que quedaría sin luz, provocando las consecuentes pérdidas de Cymodocea», indica el estudio, que recuerda cómo la proliferazión masica de fitoplancton ha dejado solo el 15% de las praderas sumergidas que poseía el Mar Menor.

Permisos pendientes

La ubicación elegida para el Floridablanca es además hábitat de la nacra, un molusco endémico y protegido en situación crítica. Idéntica situación a la que Medio Ambiente señala para el fartet y para el caballito, del que apostilla el informe que «la colocación del balneario podría poner en peligro porque suelen ser fieles a una zona y sus desplazamientos son lentos y reducidos».

El Consistorio insiste en lograr el permiso del Ministerio de Medio Ambiente para modificar la licencia de uso del nuevo Floridablanca, de modo que en sus 852,65 metros cuadrados sobre el mar se combine su función de plataforma de baño con un restaurante. Y falta el Estudio de Impacto Ambiental Ordinario que exige Medio Ambiente.

Desde Ciudadanos consideran «lamentable que el PP vaya de chapuza en chapuza, desde el carril bici a la reconstrucción del parque de los Reyes Católicos y el Flordablanca». «Vuelven a meternos en el verano para dar la peor imagen», critican.

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