Comparte el sentir de la sociedad, de la gente que "no puede entender" por qué hay que recapitalizar a las entidades financieras y que se pregunta "dónde ha ido" el capital que necesitan
Dice que España tiene un presidente que "niega la intervención" del mismo modo que "tuvimos un presidente que negó la crisis" y con "un par de atolondrados" dirigiendo la política económica
Considera que los socialistas tienen en este momento "una oportunidad y una responsabilidad"

El veterano parlamentario socialista Alfonso Guerra. / Efe
«El Senado no se reforma porque nadie quiere perder escaños»
Alfonso Guerra cree que si el Senado no se reforma pese a los reiterados intentos por convertirlo en verdadera "Cámara de representación territorial" es porque exigiría cambiar la forma de elegir los senadores y ningún partido quiere salir perjudicado.
Guerra asegura que fue él quien incorporó el concepto de Cámara territorial en la Constitución en una negociación con uno de los "padres" de la Carta Magna, José Pedro Pérez Llorca, y desde entonces "todo el mundo repite, repite y repite" que el Senado tiene que configurarse como tal. "Pero a partir de la frase no ha habido nada más que polémica sobre esa frase, nadie la ha puesto en marcha", asevera el diputado socialista, y ello es así porque para que el Senado responda a los "intereses territoriales" habría que modificar la forma de elegir a sus miembros.
Entonces, prosigue, cuando los dirigentes de las fuerzas políticas "echan cuentas" siempre hay alguno que descubre que el cambio le puede perjudicar, porque cabe la posibilidad de que pierda algún escaño y su contrincante lo gane, de manera que nunca se lleva a cabo.
Con todo, 35 años después de las primeras elecciones democráticas, el veterano socialista hace un balance positivo del modelo territorial que se fraguó en el período constituyente, principalmente en lo que se refiere al desarrollo de las autonomías. Y eso que Alfonso Guerra admite un "error" de previsión con resultados "francamente negativos". Porque los constituyentes no previeron que la creación de un estado nuevo con unas competencias territoriales repartidas podía crear los que define como "élites políticas en las Comunidades que entienden que sólo autoafirman su posición negando el conjunto".
Hoy día, añade, "en todas las Comunidades y en todos los partidos" se produce este fenómeno en el que sus dirigentes sujetan su "afirmación territorial" pero siempre "negando el conjunto", algo que en su opinión está "creando dificultades".
También critica Guerra que se haya permitido a los gobiernos autonómicos avanzar en la superación de las competencias que la Constitución reserva para las Comunidades Autónomas, y pone como ejemplo las delegaciones autonómicas en el extranjero.
Aunque según la Carta Magna las relaciones internacionales son competencia exclusiva del Estado, muchas autonomías han entrado en este terreno con sus oficinas de representación exterior, algo que el presidente de la Comisión de Presupuestos no ve con buenos ojos.
Como tampoco apoya los "excesos" en que a su entender ha derivado la "emulación" entre comunidades, porque todas han querido tener "su policía, su AVE, su Universidad y su aeropuerto", aunque sólo sea pasa "pasear" porque no se utiliza, como el de Castellón.
El veterano socialista Alfonso Guerra se muestra muy escéptico sobre las posibilidades que tiene España de resolver su crisis, hasta el punto de que ve muy difícil devolver el "rescate" europeo a la banca, salvo que se tomen medidas dramáticas como "cerrar hospitales y escuelas".
En una entrevista con Efe, Guerra, claramente pesimista, asegura que entiende el sentir de la sociedad, de la gente de la calle que "no puede entender" por qué hay que recapitalizar a las entidades financieras y que se pregunta "dónde ha ido" ese capital que ahora necesitan. Todo en un país con un jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, que "niega la intervención" del mismo modo que "tuvimos un presidente que negó la crisis" -en alusión a José Luis Rodríguez Zapatero- y con "un par de atolondrados" dirigiendo la política económica.
En este sentido, Guerra dice que con esta crisis ha aprendido que "cualquier persona puede ser ministro de Economía o de Hacienda, no hace falta saber", y lamenta que no sólo en España, también en otros países, ahora gobiernen o dirijan la economía supuestos "expertos" que estuvieron en Lehman Brothers y Goldman Sachs, los dos gigantes financieros cuyas quiebras originaron esta situación.
Y vuelve a criticar duramente a Mariano Rajoy, quien en la rueda de prensa del pasado domingo, en la que explicó la ayuda europea a la banca, "puso en ridículo a todos los españoles" y encima dijo: "ya está todo resuelto, me voy al fútbol".
"Pero, ¿qué dice?", se pregunta el exvicepresidente del Gobierno de Felipe González, para quien es muy complicado intentar dialogar, como trata el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, con alguien como Rajoy.
"Con este hombre es muy difícil", dice Guerra de Rajoy, quien en su opinión "no respeta la palabra dada" como ha demostrado ya en asuntos como la Presidencia de RTVE.
Se pregunta incluso si pasará lo mismo en la negociación para renovar órganos como el Tribunal Constitucional y que primero se negocie en busca de un acuerdo para que finalmente el Ejecutivo "cambie la ley" y decida por su cuenta.
El PSE y Grecia
Guerra defiende en cualquier caso la labor opositora del secretario general de su partido. Rubalcaba "está intentándolo, pero el Gobierno no se deja ayudar", asegura.
Además considera que los socialistas tienen en este momento "una oportunidad y una responsabilidad". "El PSOE tiene por una parte que apoyar las gestiones del Gobierno y por otra debe, de alguna manera, conseguir despegarse ante la opinión pública de una responsabilidad que hoy no le corresponde", apunta.
A un día de las elecciones en Grecia, Alfonso Guerra cree que los ciudadanos de ese país sólo tienen dos posibilidades: "O morirse de miedo y votar a la derecha, apoyada por los comisarios que tiene ahí la Unión Europea, o que les domine la rebeldía y voten a grupúsculos que no tienen capacidad para dirigir el país".
Cualquiera de estas dos opciones, lamenta, supone "un desastre", y recuerda que auguró, "cuando empezó el lío" de Grecia y se decidió su rescate, que el país no podría devolverlo "porque no tiene dinero".
Lo mismo, en su opinión, le va a pasar a España, a la que le será muy difícil afrontar la devolución del préstamo a la banca. "¿España lo va a pagar? ¿Tenemos dinero? ¿De dónde? Habrá que cerrar los hospitales, habrá que cerrar escuelas", advierte el presidente de la Comisión de Presupuestos del Congreso, para quien todo comenzó cuando la UE exigió a España, en mayo de 2010, los recortes que aplicó Zapatero.
En aquel momento no se le dio un "tajo" sólo a este país, sino a toda Europa, y entró en crisis todo el proyecto europeo porque sus gobiernos y sus dirigentes "tomaron la decisión de entregar la llave de la economía europea a las agencias de calificación norteamericanas".
Por eso ahora, Guerra cree que esta crisis "va a llevar a Europa a un nivel de vida semejante al de hace treinta años" y augura que la recuperación no se empezará a atisbar hasta 2017 o 2018.