Los ministros dejan solo a Corbacho en la defensa de la norma, una de sus últimas intervenciones
La abstención del PNV permite al PSOE sacar adelante el texto en solitario
Eliminados la mayoría de los cambios introducidos por los grupos políticos en el Senado
La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, pasa ante el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, durante el pleno de la Cámara Alta para aprobar definitivamente la reforma laboral. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas
Zapatero y la capacidad de movilización de los sindicatos
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha referido a la huelga que los sindicatos han convocado para el próximo 29 de septiembre en contra de la reforma laboral para señalar que aún es prematuro especular sobre cuál será la respuesta de los trabajadores, si bien ha asegurado que los sindicatos tienen una importante capacidad de movilización porque la crisis es "muy dura".
El jefe del Ejecutivo hacía estas declaraciones en una conversación informal con periodistas en los pasillos del Congreso, donde ha acudido para votar la aprobación final de la reforma laboral.
Zapatero ha querido dejar claro que se tardarán "varios meses" en ver los efectos de la aplicación de la reforma porque, según ha dicho, se requiere un periodo de aprendizaje por parte de empresarios y trabajadores de todos los sectores.
Preguntado sobre el estado de las negociaciones de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, el jefe del Ejecutivo ha dicho tener una impresión "favorable" de las conversaciones que está habiendo en ese sentido con el PNV. En todo caso, ha aclarado que él no está liderando directamente la negociación.
La
reforma laboral pasa su último trámite en el Congreso con el ministro del ramo con un pie fuera del Gobierno porque ya se ha confirmado que Celestino Corbacho
saldrá del Ejecutivo en las próximas semanas para reforzar la lista del presidente de la Generalitat, José Montilla, en las
elecciones catalanas del 28 de noviembre. La soledad del todavía ministro en el debate ha sido tan evidente que, desde la tribuna, la diputada de UPyD, Rosa Díez, ha denunciado que ningún otro compañero de gabinete ocupaba la bancada azul de la Cámara Baja. Sólo el presidente Zapatero seguía la que puede ser una de las últimas intervenciones de Corbacho.
Toda la oposición en tromba ha criticado un texto que ha sacado adelante el PSOE en solitario gracias a la abstención del PNV. Los partidos han denunciado que la reforma "es hija del fracaso del diálogo social" y "no responde a las necesidades de nuestro mercado de trabajo". Frente a ellos, el ministro ha asegurado que la nueva ley será "larga" y beneficiosa, al tiempo que la ha calificado de "equilibrada" y "ambiciosa". Corbacho ha defendido que elimina incertidumbres en el nuevo marco jurídico y "da mayor seguridad a empresarios y trabajadores".
Tras las intervenciones de los portavoces de los grupos, el presidente del Congreso, José Bono, ha llamado a la votación, ya con todos los ministros y sin sorpresas. Ha sido la aprobación definitiva porque la norma
ya había pasado por el Senado tras dos meses de tramitación. Es la reforma laboral que abaratará el despido y ejercerá un mayor control a los desempleados.
Obligaciones de los parados
Bajo el nombre de proyecto de Ley de Medidas Urgentes de Reforma del Mercado de Trabajo, la norma elimina la mayoría de los cambios propuestos por los grupos políticos en el Senado e introduce sólo las enmiendas del PSOE y una del BNG. De esta forma, se mantienen los puntos más controvertidos del texto inicial que presentó el Gobierno en junio, especialmente los referidos a la contratación y a los despidos. Incluye que las empresas puedan despedir a los trabajadores por causas económicas con 20 días de indemnización, no sólo cuando tengan pérdidas, sino también cuando prevean tenerlas, o tengan una persistente caída de ingresos.
También generaliza el contrato de fomento del empleo, que conlleva una indemnización de 33 días por año trabajado, al incluir a los trabajadores fijos de entre 31 a 45 años que hayan sido despedidos. Además, establece mayor control a los desempleados, que podrán ser
sancionados si rechazan cursos de formación en un plazo no superior a 30 días, al tiempo que facilita el despido por faltas al trabajo y rebaja al 2,5% el índice de absentismo total que puede tener una empresa y que marca el despido objetivo individual.
Los socialistas han conseguido tumbar todas las enmiendas presentadas por los grupos políticos en el Senado, salvo las propias y una del BNG referida a las prestaciones de los contratos parciales, por la que los trabajadores podrán cobrar por horas y no por días.
En vez de convalidar la prórroga por seis meses del Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción (PRODI), que es como se denomina a la ayuda de 426 euros para los parados que hayan agotado la prestación por desempleo o el subsidio, el pleno ha votado a favor de su
tramitación como ley. La norma beneficiará a menores de 30 años, mayores de 45 con cargas familiares y parados de larga duración, siempre que extingan la prestación o el subsidio de paro entre el 16 de agosto de este año y el 15 de febrero de 2011 ambos inclusive, y no incluye a los actuales beneficiarios, que dejarán de percibir la prestación cuando transcurran los seis meses establecidos.