
Barcos lanzan cañones de agua para apagar el incendio originado en la plataforma petrolera en el Golfo de México propiedad de Mariner Energy.
8.000 millones por el vertido de BP
La petrolera BP ha informado de que el coste para controlar el vertido de crudo en el Golfo de México, tras la explosión en la plataforma Deepwater Horizon, alcanza ya 8.000 millones de dólares (unos 6.240 millones de euros).
En un comunicado, la empresa británica agrega que ha pagado 428 millones de dólares (unos 333 millones de euros) en indemnizaciones y que más de 28.400 personas trabajan en los esfuerzos para atajar el problema en el golfo.
La crisis por la explosión de la plataforma, ocurrida el pasado abril, le ha costado el puesto al consejero delegado, Tony Hayward, quien será sustituido este octubre por el estadounidense Bob Dudley.
BP espera vender cerca del 10% de sus activos de producción en los próximos 18 meses, a fin de recaudar 30.000 millones de dólares (unos 23.400 millones de euros) que le permitan hacer frente a la crisis por la que atraviesa a causa del vertido.
En los últimos meses las acciones de BP han perdido valor y en junio llegaron a colocarse en el nivel más bajo desde agosto de 1996, pero la empresa insiste en que es fuerte y puede atajar la crisis, gracias a la generación de efectivo y las facilidades bancarias.
Estados Unidos y la compañía Mariner Energy han confirmado que por el momento no hay indicios que apunten a un nuevo vertido en el Golfo de México a causa del
incendio registrado en la plataforma petrolífera 'Vermilion 380'. La empresa había informado anteriormente de la existencia de una mancha de crudo de 30 metros de ancho y más de kilómetro y medio de largo, pero el capitán de la Guardia Costera Peter Troedsson precisó después que los barcos y aviones destinados a la zona "no pueden ver ninguna mancha".
Desde Mariner Energy han suscrito esta versión al señalar que en una primera inspección aérea sobre las instalaciones "no se vio ningún vertido de petróleo sobre el agua". Durante la semana pasada la 'Vermilion 380', a unos 148 kilómetros al sur de la bahía Vermilion, extrajo petróleo a un nivel de 1.400 barriles de petróleo y 260.514 metros cúbicos de gas al día.
Las trece personas que se encontraban en las instalaciones cuando comenzó el incendio originado por una explosión pudieron saltar al agua. Los afectados fueron encontrados juntos con trajes especiales para protegerse de hipotermias y, posteriormente, fueron evacuados por el barco Crystal Clear a una plataforma cercana y después a un hospital en tierra firme. Sólo uno de ellos resultó herido.
Se disparan las alarmas
Este incidente ha vuelto a poner a EEUU en alerta ante la posibilidad de un nuevo derrame en las mismas aguas del vertido de British Petroleum, el mayor de la historia del país. La plataforma accidentada se encuentra al oeste de la Deepwater Horizon, gestionada por BP, donde una explosión provocó en abril la muerte de once operarios y, tras su hundimiento dos días después, una fuga de petróleo en un pozo.
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, que ha seguido de cerca durante los últimos meses las tareas del limpieza del vertido de BP, compareció en una rueda de prensa para informar sobre las operaciones de emergencia. Según manifestó, los trabajadores "pararon la producción" de petróleo, una acción que valoró como "un muy importante paso" para evitar catástrofes mayores.
El incendio se produce en medio del debate sobre los riesgos de extraer petróleo en aguas profundas, unos peligros que han sido evaluados por el Congreso y el Gobierno desde que se produjo el derrame de BP. La Casa Blanca emitió a finales de mayo una moratoria contra las perforaciones a raíz de ese vertido, pero
un juez la declaró nula en junio. Sin embargo, el Departamento del Interior impuso en julio una nueva moratoria que suspende esas perforaciones petroleras hasta el 30 de noviembre.