Tendrá que añadir también recursos adicionales para cubrir las necesidades de liquidez
La entidad cordobesa registró en 2009 pérdidas de 596,2 millones de euros frente a unos beneficios de 47,5 millones del año anterior
Los clientes «pueden estar tranquilos»
Los clientes de Cajasur "pueden estar tranquilos", ya que sus ahorros "no corren ningún riesgo", han asegurado fuentes del Ministerio de Economía.
El Banco de España transmitió anoche el mismo mensaje de tranquilidad tras comunicar la intervención de la entidad cordobesa, que ayer rechazó su fusión con la malagueña Unicaja, que la iba a absorber y ya había dado su aprobación a la operación.
"Los depositantes y acreedores pueden estar totalmente tranquilos", señaló el Banco de España, que añadió que la Comisión Rectora del FROB ha acordado "suscribir los recursos de capital necesarios para que la caja alcance un coeficiente de solvencia superior al mínimo legal y facilitar una línea de liquidez que le permita cubrir todas sus necesidades".
El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) inyectará de forma inmediata unos 550 millones de euros en Cajasur para que pueda cumplir los requisitos mínimos de solvencia, a lo que habrá que añadir recursos adicionales para cubrir las necesidades de liquidez, según fuentes del Banco de España.
Al cierre de 2009, los recursos propios de Cajasur alcanzaban 444,3 millones de euros, frente a los 967,5 millones que exigía la ley, de modo que la ratio de solvencia se situaba en el 3,67%, por debajo del 8%, de acuerdo con el informe de auditoría realizado por Deloitte. Según el Banco de España, las necesidades de liquidez que requiere Cajasur para atender sus compromisos y operar con normalidad aún no han sido cuantificadas.
La decisión de normalizar la solvencia y de facilitar una línea de liquidez a Cajasur fue adoptada anoche por la Comisión Rectora del FROB, que cuenta con una amplia capacidad financiera, ya que fue dotado inicialmente con 9.000 millones de euros, ampliables hasta diez veces.
Casi 600 millones en pérdidas
La entidad cordobesa, controlada por la Iglesia, tenía hasta finales de junio para elevar sus recursos propios, que habían resultado mermados por las pérdidas de 596,2 millones de euros que registró en 2009, frente a unos beneficios de 47,5 millones del año anterior. Esas pérdidas se debieron a las cuantiosas provisiones que tuvo que hacer la caja para afrontar la morosidad de los créditos concedidos y el deterioro de sus activos.
En concreto, Cajasur dotó 428 millones de euros para hacer frente sobre todo al aumento de los créditos morosos, que supusieron el 8,47% del total en 2009, frente al 5,27% del año anterior. Asimismo, el deterioro de los activos materiales de la entidad (como inmuebles) y la pérdida de valor de empresas participadas a través de su corporación industrial le obligaron a dotar otros 360 millones de euros.
La entidad también se vio perjudicada por la caída de su negocio, ya que los depósitos de sus clientes cayeron el 9,2%, hasta 13.646,5 millones de euros, en tanto que los créditos bajaron un 4,75%, hasta 13.907 millones. Las pérdidas en las que incurrió Cajasur en 2009 no impidieron que el consejo de administración se embolsara 526.438 euros en retribuciones, una cifra que bajó un 4,4% respecto al ejercicio anterior debido al cese de varios consejeros.