Quesada elude toda responsabilidad y señala a su equipo de la Comisaría de Aguas

Rosario Quesada, entrando ayer al juzgado./Vicente Vicéns / AGM
Rosario Quesada, entrando ayer al juzgado. / Vicente Vicéns / AGM

La expresidenta de la CHS dice ante la juez que los vertidos no eran de su competencia y que no le llegaron expedientes para su resolución

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

O no ocurrió durante su mandato o era competencia de otros. En esta frase se resume la declaración judicial que ayer prestó quien fue la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) entre abril de 2010 y marzo de 2012, Rosario Quesada Gil, llamada a comparecer en calidad de imputada en las diligencias que investigan las posibles responsabilidades penales derivadas de la grave contaminación del Mar Menor.

Si hay que atender a sus explicaciones, Quesada se mantuvo durante esos casi dos años prácticamente en la inopia en todo lo referente a los supuestos vertidos ilegales de salmuera y nitratos en el Campo de Cartagena. Y ello por dos cuestiones muy concretas: primero, porque «las competencias en materia agraria y en evitar la contaminación por nitratos era competencia de la Comunidad Autónoma de Murcia» y, segundo, porque las responsabilidades que no pudo negar que correspondieran a la CHS las derivó hacia un servicio concreto de ese organismo, la Comisaría de Aguas, a la que en todo momento se refirió como si estuviera totalmente al margen de su control y supervisión.

Toda su declaración giró de esta forma, prácticamente al completo, en torno a esos dos argumentos. Salvo que la cuestión que se le planteara por la juez o por el fiscal se refiriera a un periodo concreto previo a su mandato, en cuyo caso contestaba de manera automática que no tenía conocimiento por haber ocurrido en una etapa anterior.

«En la CHS hay 400 empleados y yo no puedo saber qué documentos hay en sus ordenadores»

Véase.

Durante la primera parte del interrogatorio, dirigido por la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Murcia, Míriam Marín, fueron reiteradas las respuestas que ofreció en esa línea. ¿Tenía conocimiento de la situación de contaminación que estaba sufriendo el Mar Menor? «La competencia en materia agraria y en evitar los vertidos de nitratos es de la Comunidad Autónoma», respondió. ¿Tenía conocimiento de los múltiples estudios (de instituciones científicas y universidades) que alertaban de esa situación? «Al no ser competencia de la CHS no los conocía; la competencia sobre el Mar Menor es de la Comunidad».

¿Tenía conocimiento del resultado de los controles realizados por la CHS sobre las aguas de los acuíferos Cuaternario y Plioceno? «Los informes se elaboran por el área de calidad de la CHS para trasladar a la Comunidad el estado de las masas de agua; se rendía cuenta a la Junta de Gobierno de la CHS y a la Comunidad». ¿Coag aportó en el año 2008 un listado con un importante número de desaladoras geolocalizadas y catalogadas para que se les diera una solución técnica? «Estamos hablando de un periodo anterior a mi mandato; desconozco la tramitación de ese expediente». ¿Y qué actuación llevó a cabo la CHS al respecto? «No tengo constancia. Incoar expedientes en materia de dominio público y autorizaciones corresponde a la Comisaría de Aguas. Desde Presidencia no se conocen los trámites hasta que no se eleva por el órgano competente la propuesta de resolución favorable o desfavorable».

¿Tenía conocimiento de la existencia de desalobradoras no autorizadas? «No. La competencia de la vigilancia del dominio público corresponde al comisario de Aguas». ¿No es cierto que tenían desde hace años un listado de desalobradoras ilegales? «En la denuncia de Fiscalía se habla de una hoja de Excel; en la CHS hay 400 empleados y la Presidencia no puede conocer los documentos de Word o Excel que haya en los distintos ordenadores».

¿Por qué, conociendo los datos críticos de vertidos de nutrientes al Mar Menor, no se dieron indicaciones para llevar a cabo inspecciones para localizar desalobradoras ilegales? «Considero que la Comisaría de Aguas cumpliría con su trabajo y sus empleados públicos se encargaban de la vigilancia». ¿Qué personal de la CHS tenía la competencia para dar esas órdenes de inspección? «El comisario de Aguas es el que dirige».

¿Por qué no se tramitaron apenas expedientes de detección, control y sanción cuando era evidente que se estaban realizando vertidos indiscriminadamente? «Es obvio que había contaminación por nitratos, pero el órgano competente es la Comunidad».

Lo mismo con el fiscal

El tono de las respuestas no varió cuando el fiscal de Medio Ambiente, Miguel de Mata, asumió la dirección del interrogatorio. Si acaso se hizo más tenso, ya que ante la postura de Quesada de arrojar balones fuera llegó a interpelarla sobre qué sabía del problema de las desaladoras. La expresidenta de la CHS no se inmutó y señaló que «esa es una pregunta genérica. Si durante mi mandato no hubo expedientes para su resolución, pues no los pude conocer», achacando así nuevamente cualquier responsabilidad a la Comisaría de Aguas, que estaba en manos del también imputado Manuel Aldeguer.

Incluso cuando el fiscal la interrogó acerca de si para utilizar agua desalada en los riegos se debe contar con la autorización de la CHS, Quesada insistió una vez más en que «la autorización depende de la Comisaría de Aguas», como si nada hubiera tenido que ver con ese servicio.

La imputada se acogió a su derecho a no responder a las preguntas de las acusaciones particulares.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos