«Si me quedan restos del coágulo, me han dicho que me tendrán que operar»

La Policía Nacional toma declaración en La Arrixaca al joven agredido en una discoteca de Atalayas

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

No tiene ni una pista sobre la identidad de su supuesto agresor, excepto la convicción de que empleó «algún objeto metálico» para golpearle. Alberto Ibáñez Torrano seguía ayer ingresado en el hospital Virgen de la Arrixaca recuperándose de un coágulo cerebral y de la rotura de su mandíbula. «Me pegó a traición», se lamenta este joven, de 23 años, sobre la agresión sufrida en una discoteca de Atalayas, en Murcia.

La Policía Nacional ha abierto una investigación por un supuesto delito de lesiones, y ayer se desplazó al hospital a recabar los partes médicos y a tomar declaración al joven sobre lo ocurrido en la madrugada del sábado. «Solo recuerdo que iba buscando a un amigo por la discoteca y me topé con un zagal», relata a 'La Verdad', bajo la atenta mirada de su novia. «Ese tío tenía que ir drogado porque me cogió del hombro y me dijo 'vamos fuera que te voy a romper los morros'». Alberto trató de tranquilizar a esta persona y justo en ese momento recibió un puñetazo: «Debió ser un amigo de ese tío el que me pegó en el lado derecho de la mandíbula, utilizó un puño americano, un mechero o unas llaves porque quedé aturdido, caminé unos metros y caí de espaldas».

A partir de ese momento no recuerda nada porque perdió el conocimiento. «Mis amigos me dijeron que los porteros me sacaron a la entrada arrastrándome por los pies y que estaba en el suelo con los pantalones medio bajados». Sus amigos le reanimaron y lo acompañaron al Hospital Morales Meseguer. «Después regresé a mi casa».

A la mañana siguiente, al despertar «con mareos y la mandíbula inflamada», sus padres lo volvieron a llevar al Morales y ahí fue cuando lo derivaron a La Arrixaca. «En la cabeza tengo una brecha. Si me quedan restos del coágulo, me han dicho que me tendrán que operar». Todo dependerá del resultado del último escáner que le han hecho.

De momento, mañana será intervenido en la mandíbula. «Me van a poner dos tornillos para fijármela». Pese a los «nervios» de la operación, Alberto está deseando recibir el alta para retomar las clases en el instituto Sanje de Alcantarilla donde cursa un grado medio de Soldadura. «Voy mejorando poco a poco». Personal de la discoteca de Atalayas ha contactado con la familia de Alberto para informarle de que tienen una foto del supuesto agresor y para aclararle que llamaron al 112 y le sacaron la lengua al joven para que no se atragantase.

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