«Le dio puñetazos estando embarazada»

Luis Miguel A. R., alias 'El Espinete', con uno de los tres galgos con los que vivía en la instalación porcina, y con los que solía cazar liebres./LV
Luis Miguel A. R., alias 'El Espinete', con uno de los tres galgos con los que vivía en la instalación porcina, y con los que solía cazar liebres. / LV
Las Torres de Cotillas

El hermano de la mujer tiroteada afirma que Mari Ángeles ya sufrió malos tratos por parte de 'El Espinete', quien malvivía en una granja y no sabe leer ni escribir

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

La caseta en la que se hacía el papeleo de una granja de cerdos del paraje de La Pilica se había convertido en los últimos seis meses en el hogar de Luis Miguel A. R., alias 'El Espinete', de 33 años. «Le di cobijo allí porque no tenía dónde comer ni dónde dormir», asegura su amigo Paco sin dar crédito a lo que supuestamente hizo 'El Espinete' el domingo al mediodía, cuando quedó con su expareja, Mari Ángeles R. R., y, tras discutir con ella por la manutención de sus dos hijos, decidió presuntamente poner fin al encontronazo de un disparo a bocajarro. «Luis Miguel estaba amargado», concluye Paco, empleado de la instalación ganadera de Las Torres de Cotillas.

Un sillón, un frigorífico y un calefactor conformaban el mobiliario que habían habilitado para Luis Miguel en la caseta de la granja donde se había instalado. «Por las noches pasaba mucho frío y para ducharse tenía que utilizar la manguera de los cerdos». La situación económica de 'El Espinete' iba cuesta abajo. Sus únicas pertenencias eran tres galgos que se había llevado a la granja y que empleaba cuando salía a cazar alguna liebre, incluso para organizar alguna carrera en el campo. «No ganaba más de 15 euros al día. A veces trabajaba de jornalero, se iba a buscar chatarra, le hacía alguna chapuza a alguien poniéndole una puerta o ayudaba en la granja», resume el trabajador de la explotación. Esas eran las únicas alternativas laborales que tenía, porque 'El Espinete' no sabe leer ni escribir. «Los amigos teníamos que darle de comer».

La mujer seguía ayer «muy grave» en el Hospital Virgen de la Arrixaca

Sin carné y sin seguro

A su pésima situación económica se sumaban sus problemas con la Justicia, ya que el pasado 22 de febrero le llegó una citación para ser juzgado tras ser sorprendido al volante sin carné de conducir y sin seguro. «Creo que tenía que pagar una multa de unos 4.000 euros». A pesar de sus múltiples problemas personales, «nunca me dijo que le fuese a hacer nada a su exmujer», asegura Paco. De hecho, corrobora que 'El Espinete' y Mari Ángeles a veces hablaban por teléfono y que el domingo, cuando quedó con su expareja, «iba a darle un dinero para comprarle unos zapatos a los niños». Este hecho iría en línea con la investigación, ya que una de las principales hipótesis que maneja la Guardia Civil es que la discusión entre el agresor y la víctima se inició por temas relacionados con la manutención de los dos niños, de 8 y 9 años. «No le daba dinero», afirma tajante Baldo, hermano mayor de la víctima. «Mi hermana estaba viviendo en casa de mis padres con sus dos hijos», expone como ejemplo de que Luis Miguel, supuestamente, no le pasaba la manutención a su hermana desde que esta rompió la relación en el año 2016 y se mudó al humilde barrio torreño de Las Casas Nuevas.

Allí, con una pensión de unos 700 euros al mes, los padres de la mujer herida tenían que apañarse para sacar adelante a su hija Mari Ángeles y a sus dos nietos. «Ella quería labrarse un futuro y se había apuntado a un curso de barrendero y a otro de peluquería», recuerda su hermano. Todos sus sueños se truncaron el domingo, cuando Mari Ángeles acudió a un parque pegado a la empresa Linasa, por donde no pasaba un alma, y su expareja supuestamente le descerrajó un disparo a quemarropa con una escopeta. «Siempre quedaba con ella con el engaño de darle dinero para los niños y la amenazaba; hace seis meses le puso una corvilla en el cuello», denuncia con amargura Baldo, quien ejerce de portavoz de esta familia numerosa, compuesta por ocho hermanos, y que ayer seguía con el alma en vilo en el Hospital Virgen de la Arrixaca. El pronóstico de Mari Ángeles seguía siendo «muy grave», al cierre de esta edición, tras perder parte del hígado y un riñón, según fuentes sanitarias.

Concentración de repulsa

Familiares y muchos amigos se reunieron frente al Ayuntamiento de Las Torres de Cotillas, donde se había convocado una concentración de repulsa contra la agresión. La alcaldesa, Isabel María Zapata, expresó su «pesar y dolor», así como su «total rechazo y condena a cualquier muestra de violencia».

En los más de doce años de relación con 'El Espinete', Mari Ángeles jamás puso una denuncia por malos tratos, según subrayaron ayer fuentes de la Guardia Civil. Sin embargo, el hombre «le llegó a pegar puñetazos estando embarazada y la había amenazado varias veces con una navaja», según el hermano. El domingo no hubo amenazas, solo un disparo en el costado derecho que, pese a todo, no impidió a esta torreña, de 26 años, seguir luchando por sus hijos y huir con su coche desde Linasa hasta la calle Oltra Moltó, donde fue capaz de sacar fuerzas de flaqueza para bajarse desangrándose de su Renault Megane y detener a una ambulancia para que la atendiese. «Mi hermana es una heroína», define Baldo.

¿Le ayudaron?

Una de las cuestiones que debe aclarar el testimonio en sede judicial de 'El Espinete' es si alguien le prestó un vehículo o le ayudó a huir después de disparar supuestamente a su expareja Mari Ángeles R. R., de 26 años. «Luis Miguel no tenía coche, solo le quedaba una moto que se le rompió y desde hace casi dos meses iba andando a todas partes», explicaba ayer Paco, amigo del detenido. Cuando la Guardia Civil y la Policía Local emitieron el domingo una orden de busca y captura contra 'El Espinete', junto a la foto y a la descripción de la ropa que vestía, también se difundieron dos matrículas de dos vehículos distintos. Así, no se descarta que alguien le llevase hasta el parque de Linasa donde había quedado con su expareja.

La Benemérita sopesa incluso que su expareja le recogiese en la granja o que el detenido llegase a pie hasta el punto de encuentro, y, tras la discusión que zanjó presuntamente de un disparo, llamase a algún amigo o familiar para que lo sacase de allí. De hecho, los investigadores valoran que esta persona acudiese a por 'El Espinete' sin que este le informase de que había disparado a la madre de sus dos hijos. Todas las hipótesis están abiertas.

Por otra parte, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer decretó ayer prisión provisional para el hombre detenido en Cartagena tras apuñalar a su pareja con un cuchillo en la espalda el sábado por la noche en el barrio Peral. El acusado, que también se entregó a la Policía, como 'El Espinete', está siendo investigado por un delito de lesiones agravado.

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