«No se puede permitir un uso tan excesivo del agua en el siglo XXI»

Luis Pita, Domingo Zarzo, Milagros Couchoud y Antonio Morales. / V. V.

Los ponentes de la mesa sobre el uso de este bien hacen hincapié en la administración realizada en plena sequía: «España puede estar orgullosa»

Manuel Madrid
MANUEL MADRIDMurcia

La sequía no es exclusiva de las zonas costeras de Europa. En América Latina se dan otros fenómenos con gravísimas afecciones. Por eso Antonio Ramsés Morales, especialista sectorial de Agua y Saneamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), que moderó el panel sobre 'Uso del agua, tecnología y desalación', preguntó abiertamente si un tipo de economía circular puede fortalecer la sostenibilidad del agua frente a esos hechos extraordinarios. Y si la cooperación internacional puede estimular medidas de eficiencia hídrica y tecnología. Milagros Couchoud, presidenta del Instituto Mediterráneo del Agua, entiende que la economía responsable que no agota los recursos del futuro es «esencial». La exgobernadora del Consejo Mundial del Agua prefiere hablar de «cambio global» en lugar de cambio climático: «Hemos cambiado absolutamente nuestro sistema de vida en un periodo muy corto. Nos hemos ido a vivir a la costa, en los países del Mediterráneo es espectacular. Y ahora somos conscientes de ello. Pensábamos que se podía gastar de una manera ilimitada el agua, que se podían aumentar los regadíos, que se podía gastar agua de calidad en regar las calles o para lavar coches. Hemos vivido una época de abundancia en el uso excesivo del agua y eso no se puede permitir en el siglo XXI». Couchoud alerta de que hay un desconocimiento sobre lo que vale el agua, y sostiene que los recursos no son limitados, en contra de lo que se cree («el planeta tiene la misma cantidad de agua que tenían los diplodocus»), y celebra que el derecho al agua haya sido reconocido por la Unesco. Por otro lado, alabó la gestión realizada por España en la gestión del agua («nos podemos sentir muy orgullosos») y considera que el reto es de transferencia de conocimiento y de planificación y gobernanza, y para ello es clave tener información actualizada del estado de los recursos.

El presidente de la Asociación Española de Desalación y Reutilización, Domingo Zarzo, recordó que los llamados recursos no convencionales o extraordinarios son un complemento porque resuelven los problemas de escasez hídrica. En el mundo hay 20.000 desaladoras que generan 100.000 metros cúbicos de agua desalada, y cree que habrá un incremento futuro. «No hay que temer a la desalación porque no va en contra de los aportes. Toda el agua es agua», subrayó.

Luis Pita Sánchez, director de proyectos sobre infraestructuras hidráulicas y asuntos agrarios en la Agencia de Promoción de la Inversión Privada de Perú (Proinversión), insistió en la necesidad de pensar en centros dinamizadores de la economía rural, y puso como ejemplo el primer experimento de creación de una ciudad planificada que tiene condiciones para atraer la mano de obra aprovechando los proyectos agrícolas asociados. «La actividad agroexportadora es altamente demandante de mano de obra como hemos visto en España, pero en este momento en Perú esa mano de obra compite ahora mismo con la minería intensiva y el trabajador va donde le pagan más».

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