Un programa estratégico para preservar el secano

Miguel Padilla, presidente de Coag-Murcia (d), y José Miguel Marín, vicepresidente, ayer durante el balance agrícola de 2017/Vicente Vicéns / AGM
Miguel Padilla, presidente de Coag-Murcia (d), y José Miguel Marín, vicepresidente, ayer durante el balance agrícola de 2017 / Vicente Vicéns / AGM

El sindicato agrario ve urgente la necesidad de frenar la despoblación en zonas carentes de dotación de agua

Juan Carlos Hernández
JUAN CARLOS HERNÁNDEZMurcia

El 85% de la superficie de la Región es de secano. En cultivos se traduce en 338.633 hectáreas -una vez descontadas las zonas forestales- frente a 178.536 de regadío. Sobre ellas se asienta el grueso de la población rural; sobre todo, en el Noroeste y Altiplano. El presidente de Coag, Miguel Padilla, manifestó ayer que, «dado que el cambio climático ha llegado para quedarse», es necesario un plan estratégico para preservar la rentabilidad de un territorio que podría degenerar en latifundios y despoblación rural.

El desplome de los precios de las tierras ajenas a las vegas del Segura y los regadíos del Trasvase ha llamado la atención de corporaciones que están adquiriendo vastas extensiones con vistas a la plantación de almendros, viñedos y olivares, sobre todo si son susceptibles de tener dotación de agua de riego (manantiales o pozos).

Miguel Padilla considera urgente que la Comunidad, las universidades y los centros de investigación se centren en buscar formas de recobrar la rentabilidad del secano regional, ante su escaso o nulo rendimiento para producir trigo, cebada y avena (hubo una época en la que eran los cultivos más extensos de la Región). «Hay alternativas resistentes a la escasez de lluvias, como plantas aromáticas o esparto, que podrían contribuir a ello», añade el presidente del sindicato agrario. Los cultivos energéticos (biodiésel) están descartados por el momento. Aún no hay mercado para ellos ante el bajo precio del crudo.

José Miguel Marín, vicepresidente de Coag, indicó que el plan estratégico requerirá soluciones complejas: «La situación del regadío se resuelve con más agua. El secano, en cambio, necesita soluciones mediante distintas vías, desde el fomento de la ganadería extensiva hasta proyectos empresariales en municipios rurales, pasando por plantaciones que sirvan de sumideros de CO2».

Miguel Padilla advirtió de que una sequía prolongada podría traducirse en un nuevo éxodo rural que dejaría a miles de hectáreas expuestas al abandono y la erosión.

«La situación del regadío -añadió el presidente de Coag-Murcia- ha concentrado hasta ahora todos los esfuerzos de las instituciones. Ya es hora de fijarnos en lo que es la mayor parte del campo murciano, que es la más expuesta al calentamiento global».

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