Daniel Lacalle: «El problema de los políticos es creerse el papel de rey mago»

Daniel Lacalle./V. Vicéns / AGM
Daniel Lacalle. / V. Vicéns / AGM

«Los bancos centrales están abonando el terreno para la próxima crisis», señala el economista en su último libro, 'La gran trampa', que hoy presenta en Murcia

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

El televisivo profesor y economista Daniel Lacalle (Madrid, 1976) avisa: «Los bancos centrales están abonando el terreno para la próxima crisis». Así lo asegura en su libro 'La gran trampa' (Deusto), que hoy presenta en Murcia (Aula de Cultura Cajamar, 12.30 horas). Recuerda Lacalle en su última obra la frase del expresidente norteamericano Herbert Hoover: «Benditos sean los jóvenes, pues ellos heredarán la deuda». Hay cosas que no cambian.

-¿Las soluciones a la crisis económica nos llevan a otra crisis?

-Todos los ciudadanos entienden que la crisis anterior se generó por una enorme acumulación de riesgo, se bajaron los tipos y se inyectó liquidez de una forma que fue a crear una serie de burbujas y de problemas en las economías. Pues la solución que han tomado los bancos centrales para salir de la crisis ha sido bajar los tipos de interés e inyectar una enorme cantidad de liquidez. Y cada vez salimos de las crisis más endeudados y con un crecimiento potencial más bajo. Si mira la historia de la economía de los últimos cien años, gobierno tras gobierno han intentado cubrir los desequilibrios estructurales con inyecciones de liquidez. En realidad, a los ciudadanos nos encanta pensar que la política monetaria es una especie de varita mágica que soluciona todo los problemas.

-Cada vez que se bajan los tipos es como una gran fiesta...

-Más bien una gran trampa.

-¿Qué pueden hacer los dirigentes para no seguir tropezando en la misma piedra y evitar esa nueva crisis que vaticina?

-Cuando la economía se ralentiza, los gobernantes perciben la urgencia de que hay que hacer algo. Ahí está el error, en pensar que hay que hacer algo para revertir ciclos que quizá solo deben hacer una pausa para respirar. El problema de los políticos es que tienden a creerse el papel de rey mago, aunque el problema en realidad viene de la sociedad civil, que le concede con los votos a los políticos esa varita mágica falsa, ese rol de rey mago que no tienen. Las economías de la Unión Europea que han salido más fortalecidas desde el año 2009 (Alemania, Irlanda, Reino Unido) son aquellas que decidieron que sus gobiernos hiciesen menos. Es decir, bajar impuestos, mejorar la renta disponible de las personas, ser austeros en el gasto público... Son las economías que mejor lo han hecho.

-¿Qué medidas podemos tomar los ciudadanos para no caer en esa 'gran trampa'?

-Yo creo que los ciudadanos españoles lo estamos haciendo muy bien. Las familias no están cayendo en la trampa de endeudarse a lo bestia por lo bajos que están los tipos de interés. Las empresas también están siendo muy prudentes con el endeudamiento y moviéndose en el exterior. Incluso el Gobierno que tanto criticamos lleva unos años con una deuda sobre PIB congelada. En general, en España estamos siendo bastante prudentes. El ciudadano, en general, tiene que evitar los cantos de sirena.

Acostumbrados a tipos bajos

-¿Cómo llamamos a esta burbuja?

-La burbuja de los bonos soberanos. Si le pregunta a cualquier ciudadano si compraría bonos de Grecia a tres años, que dan una rentabilidad menor que los bonos a tres años de Estados Unidos, pues nadie en el mercado real compraría esos bonos. Eso es una burbuja. Nadie puede negar que las primas de riesgo ahora son muy bajas, y que los países se están acostumbrando a unos tipos de interés bajísimos. A la vez, se felicitan por haber bajado el déficit. Pero, cuando se normalicen los tipos, se van a encontrar con grandes problemas.

-En su libro habla de «represión financiera».

-Los bancos centrales hacen que los activos de menor riesgo sean nada atractivos, y te obligan a tomar mayor riesgo por menos rentabilidad. Un banco no te da nada de dinero por un depósito. Un bono de un país europeo te da rentabilidad negativa con respecto a la inflación. Para sacar algo, hay que arriesgarse mucho. Irak, un país en guerra, sacó bonos el año pasado con una rentabilidad al 6%. Argentina ha emitido un bono a 100 años al 8%. Son ejemplos de esa represión financiera. La rentabilidad de los activos es muy baja en comparación con el riesgo que se asume.

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