Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALBACETE - ALICANTE - MURCIA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 mayo 2013

Opinión

Edición Impresa

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Llegaste a mí rodeado de mala compañía pero, como si lo estuviera viendo, tu cara reflejaba humildad y bondad, esa cara abatida por un sinvivir a tus 87 años.
Sin tú poder asimilar lo acontecido, y callando, para que tus vecinos no se alarmasen y te dijeran: «Te lo dijimos», pensabas «tengo 87 años y me echan de la casa que me dejó mi madre, pues no puedo hacer frente al embargo», y llorando como un crío, veo hoy todavía tu cara cuando te dije: «Alfonso, no te preocupes que te voy a ayudar»; recuerdo tus palabras: «Hijo mío, mira esto, que yo quiero morirme en mi casa y no tengo a nadie».
Solo ver tu cara de felicidad, al decirte «te voy a ayudar», me dio fuerza y me sentí en la obligación de ayudarte, y tú bien lo sabes... te lo arreglé y nunca más te volvieron a molestar, y orgulloso me siento hoy que hago memoria pues sé que has sido feliz hasta el último minuto de tu vida, y el gran aprecio que me tenías a mí y a mi familia pues al Nene lo conocía todo el mundo y hoy me paran y me dicen: «Te has portado con él como un hijo no lo hubiera hecho», y de verdad te digo que me alegro que me lo digan, pues me hace recordarte, feliz y enamorado de tu tierra y de tu casa.
Te echo de menos, pues bien sabes que los domingos eran de obligada visita al Nene, y si no, el Nene llamaba como un reloj diciendo: «Jefe, ¿qué pasa hoy?».
Son muchos recuerdos, y muy buenos, los que me dejas, aunque hay algunos que ni te cuento... pero yo no le doy más importancia, lo que estoy orgulloso es de haberte conocido, ayudado y sobre todo cumplir lo que te dije ese mediodía: «Nadie te va a molestar en tu casa».
Hoy, reflexionando, pienso lo que tus vecinos y amigos, que te merecías todo. Hoy estás en el recuerdo de todos, como la gran persona que fuiste.
Ahí donde estés, querido Alfonso, ¡que Dios te bendiga, descansa en paz!

Vocento
SarenetRSS