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CARTAS AL DIRECTOR

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Algunas veces he leído en esta sección cartas parecidas a ésta, en las que una parroquia se lamenta de la decisión del Obispado de cambiar al sacerdote. Todas son parecidas en algunos aspectos, todas muestran la tristeza del pueblo o del barrio que pierde a su 'pastor' al que se siente apegado y pide que se aplace o anule dicho cambio. Ahora le ha tocado el turno a Villanueva del Río Segura, pues el párroco de Nuestra Señora de la Asunción va a ser trasladado.
Ahora he comprendido lo que significa la expresión «como oveja sin pastor» porque la mayoría del pueblo está así; reuniéndose en asambleas espontáneas a la salida de misa, pensando qué van a hacer para evitar lo inevitable, pidiendo en sus oraciones para intentar que don Juan José, -este joven sacerdote que llegó muy enfermo a Villanueva hace unos cinco años-, que ha sabido levantar la parroquia y atraer a la Iglesia a colectivos muy apartados de ella, pueda quedarse un poco más y continuar con su labor que no está sino esbozada.
Juan José ha conseguido restaurar parte del patrimonio local, ha logrado renovar las tradiciones que iban quedando en el olvido, como el 'Rosario de la aurora'; ha inspirado nuevo aliento a algunas cofradías de Semana Santa que, por falta de interés de los miembros más antiguos, sufrían el riesgo de dejar de desfilar por las calles del pueblo, e incluso ha logrado interesar a los jóvenes en la creación de una banda de cornetas y tambores que ahora, con la inminente marcha de Juan José, amenaza con diluirse de nuevo en la nada. Son unos momentos tristes para esta población, las lágrimas apenas se contienen entre los feligreses y no se entiende esta decisión, porque el pueblo de Villanueva ha acogido a este joven sacerdote con enorme cariño, lo ha sabido cuidar, sembrando la ilusión diariamente en su párroco, como una medicina fundamental contra su enfermedad y, este cariño recíproco, se aprecia fácilmente incluso por los que somos forasteros.
Esperemos que, si Dios no lo remedia, y el traslado se hace efectivo, el pueblo de Villanueva sepa sobreponerse y consolar su pérdida con tiempo y oración.

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