Es el objeto de la enfermería el cuidado del ser humano en su estado de salud y enfermedad, no siendo exclusivo de este profesional ni pretenden usurpar actividad alguna. Nuestra actuación enfermera desde que el mundo es mundo es el cuidado, atender las necesidades humanas. El diagnóstico enfermero forma parte del quehacer profesional de la enfermera y para ello utiliza todos los elementos a su alcance.
Con la publicación en 2006 de la Ley de uso racional del medicamento y productos farmacológicos, se nos había colocado en una situación de ilegalidad, no podíamos ejercer como siempre habíamos realizado; el simple acto de ir a un domicilio a curar a un paciente se volvía impracticable, ante el hecho de que primeramente el médico debería haber ido todas y cada una de las veces a valorar el tratamiento a seguir y después la enfermera a curar al paciente. Solamente la duplicidad en el trabajo de esta atención domiciliaria habría colapsado las consultas en los centros de salud; igualmente se hubieran colapsado los servicios de los hospitales, donde sólo el acto de administrar un analgésico a un paciente con dolor, debería de haber sido, en todos los casos, examinado primero por el médico y después administrado por enfermería, no siendo válida la coletilla famosa de 'analgesia sí dolor'.
La enfermería ha sentido y visto reflejado el apoyo, la decisión y la confianza que la sociedad española tiene en ella. Solo deseamos realizar nuestro trabajo, queremos ser y desarrollarnos como enfermeras/os, realizar los diagnósticos de Enfermería (diagnósticos reconocidos y avalados por la Organización Mundial de la Salud).
En España, el Consejo General de Enfermería ha contrastado que los enfermeros realizan de forma continua más de 170 intervenciones en las que utilizan más de 200 medicamentos y productos farmacéuticos.
¿Existe algún tipo de interés oculto, particular o colectivo, o es el miedo al cambio y al desarrollo, o es a perder la 'hegemonía médica' lo que ha provocado ciertas reacciones desproporcionadas e irreflexivas de parte de algunos profesionales médicos, tratando de alarmar de forma gratuita y manipulando la información de forma interesada?
Una de las actuaciones denunciadas son las clasificaciones y triages realizado por la enfermera en urgencias-emergencias, donde una vez evaluada la gravedad de la persona lo ve y diagnostica un médico para su tratamiento.
El sentido común nos ha dado la razón y nos ha puesto en nuestro lugar, sin quitar nada a nadie. No somos enemigos, sino compañeros de equipo de salud en beneficio de las personas. Hay muchos profesionales de la salud que nos apoyan, valoran nuestro trabajo y desean seguir formando parte de un equipo multidisciplinar, que de forma autónoma o en equipo logre la máxima calidad en su acción; hecho que se está demostrando en algunas comunidades autónomas como Cataluña y Andalucía, donde han vislumbrado el problema y están utilizando la labor enfermera en su magnitud.
Las falacias mal intencionadas y las palabras catastrofistas, que intentan transmitir miedo a la ciudadanía, no son el mejor método para lograr entre todos una mejor asistencia. El desarrollo es conseguir los objetivos que uno se marca, dando con calidad lo mejor de uno mismo y no ver fantasmas donde no los hay, al menos en esta dirección. Los estudios de enfermería en España están muy valorados a nivel internacional, ya que se nos demanda para trabajar en todo el mundo. Estando la razón y la ciencia a nuestro favor, con datos contundentes, irreprochables, fruto de la investigación, el desarrollo e innovación.