
De entrada, el Gobierno de Zapatero piensa desbloquear de inmediato la compraventa de 31,5 hectómetros cúbicos de agua a Estremera (Madrid). Estos caudales llegarán a la cuenca del Segura para atender los cultivos de estos meses. La fórmula es la misma que se aplicará para transportar agua del Ebro a Barcelona.
Estos volúmenes comprados por el Sindicato Central de Regantes quedaron paralizados debido a las escasas reservas en los pantanos de la cabecera del Tajo. La situación ha cambiado, puesto que a día de hoy existen más de 330 hectómetros cúbicos almacenados. Puxeu le hizo saber a Cerdá que el Ministerio piensa autorizar este desembalse lo antes posible. Lo mismo le había transmitido el día anterior al presidente y vicepresidente del Sindicato Central del Tajo-Segura, Francisco del Amor y Manuel Serrano, quienes quienes reclamaron ese agua de forma inmediata.
La mejora de las reservas en la cabecera del Tajo abre asimismo la posibilidad de que el Gobierno autorice un riego de socorro de 20 a 25 hectómetros para el próximo verano.
«Cambio de actitud»
Cerdá mantiene buenas relaciones con Puxeu, que fue secretario general de Agricultura en la anterior legislatura. El consejero murciano declaró ayer que el Gobierno regional «está dispuesto a abrir todas las puertas que sean necesarias para resolver la falta de agua. Estamos en una situación de emergencia y la ventaja es que Puxeu conoce de sobra nuestra situación». Subrayó que ha encontrado «un cambio de actitud positiva en los dirigentes del Ministerio. Las cosas no se resuelven de la noche a la mañana y hay que darles un tiempo». Cerdá añadió que con la anterior ministra Cristina Narbona «había una pared. Ahora se ha abierto una puerta», dijo en alusión al envío de agua a Barcelona. Puxeu advirtió a Cerdá que ahora «no toca hablar del Trasvase del Ebro», pero eso no invalida a juicio del consejero que se haya instaurado un clima de diálogo que antes no existía.
Puxeu y su equipo están aterrizando y su gestión debe coordinarse también con la agenda de la vicepresidenta primera del Gobierno, Fernández de la Vega, que en los próximos días se reunirá con los miembros del Comité de Crisis de la sequía del Sureste.
En el encuentro de ayer, ambos estudiaron diversas posibilidades para resolver el déficit estructural del Segura, así como la situación en la cuenca del Tajo y el Trasvase, que ponen en entredicho el Gobierno y los partidos políticos de Castilla-La Mancha. La impresión del consejero Antonio Cerdá es que el Gobierno de Rodríguez Zapatero mantendrá el acueducto.
Al margen del agua, también se estudiaron los problemas de las organizaciones de productores, la OCM del vino, el Plan de Desarrollo Rural y la reducción de los módulos de cotización para los tomates.




