
Quienes trabajan en las urgencias hospitalarias se sienten agraviados. Quieren que sus unidades sean elevadas a la categoría de servicio, como ocurre con la mayoría de especialidades médicas. No se trata sólo de un cambio nominal. Supondría que las urgencias ganarían peso en la estructura de los hospitales, y que la remuneración salarial sería también mayor en el caso de los jefes. Ésta y otras reivindicaciones han sido asumidas por el Sindicato Médico CESM, mayoritario en el sector. Sus representantes han llevado ya al Servicio Murciano de Salud una batería de peticiones que pasan por la creación de jefaturas de servicio y de sección en todos los hospitales, la ampliación de las plantillas para paliar el déficit actual, y contratos estables para los médicos que ahora trabajan de forma eventual tapando huecos y haciendo guardias.
Se necesitan incentivos
«Los médicos de urgencias soportan unos niveles de estrés y responsabilidad muy altos, superiores a los de otras unidades. Por eso deben encontrar incentivos que les animen a quedarse. Si no, terminarán por marcharse a otros sitios y tendremos un problema serio», advierte Clemente Casado, responsable de la Federación de Atención Primaria del CESM y médico de urgencias desde hace 18 años. «Si una persona cubre guardias durante todo el año, lo lógico es que se le reconozca con una plaza fija a dedicación completa». Las urgencias son un pilar fundamental en los hospitales. Por allí pasan casi el 80% de los pacientes que terminan ingresando. Son, por ello, uno de los puntos más calientes del sistema sanitario. Los profesionales piden que se actúe antes de que sea demasiado tarde.




