Los usuarios que acuden al Morales Meseguer no tienen este problema, pero el hospital no se ha librado de polémicas en los últimos meses. El plante, en octubre, de una decena de médicos con contratos temporales destapó la situación en que se encuentran muchos otros facultativos en los distintos hospitales de la Región. Se les contrata para cubrir guardias y, por muchas horas que hagan, no tienen sueldo base ni derecho a vacaciones. Carecen de contratos mínimamente estables. Los médicos rebeldes del Morales denunciaron que esta situación «es injusta» y se negaron a seguir en estas condiciones. El hospital ha tenido que buscar a la carrera nuevos profesionales, y el Servicio Murciano de Salud se ha comprometido a buscar una solución conjunta para todos los que se encuentran en una situación parecida.
También en el Reina Sofía hubo conato de rebelión este verano. Los sanitarios denunciaron que los huecos propios de las vacaciones se quedaron en gran parte sin cubrir. Además, se quejaron de los «contratos precarios» que afectan, según los datos que ofrecieron, a la mitad de la plantilla. «Así no se aguanta mucho. Pocos son los que se quedan aquí más de dos años. En cuanto les ofrecen contratos en centros de salud, con mejores sueldos y mejores condiciones de trabajo, se marchan», explicó uno de estos médicos, José Luis Bauset. Ahora, a este descontento generalizado, que parece contagiarse de hospital en hospital, se han sumado los jefes de servicio. El conflicto está servido.




