Esta revelación, que recoge en su último número la revista científica británica Nature, es fruto de un estudio que los expertos del Departamento de Psicología de la institución académica llevaron a cabo con bebés de entre seis y diez meses de vida. «En nuestra investigación mostramos que los niños de entre seis y diez meses de edad distinguen al resto de seres humanos entre atractivos y repulsivos según los comportamientos individuales que éstos hayan mostrado con los demás«, explican los psicólogos en la revista.
Según los científicos, los bebés prefieren tener a su lado a alguien que ayuda a los demás, que a alguien que pone la zancadilla o se mantiene impasible ante la necesidad ajena, y a una persona que muestra un comportamiento neutral a quien se dedica a hacer la vida imposible al resto.




