El presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública (ADSP) en Murcia, Juan Antonio Sánchez Sánchez, respondió ayer a la Consejería de Sanidad que son una asociación «apartidista» y que la forman profesionales de «diversa ideología», así como animó a la consejera, Ángeles Palacios, a cumplir con la promesa de mejorar el sistema sanitario murciano con más médicos y camas por habitante.
La polémica surge después de que el miércoles hiciese público la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FDAPS) su informe sobre los sistemas autonómicos. La red murciana quedaba como la segunda peor de todo el país, sólo superada por el servicio valenciana.
Desde la Consejería afirmaron que restaban credibilidad al informe porque se trataba de una plataforma «vinculada a la izquierda» y sus parámetros de medición son poco fiables.
«Son datos fiables»
Sánchez alegó ayer, a través de un comunicado, que «el informe está realizado con unos indicadores claramente definidos, correspondientes al año 2006 y obtenidos de fuentes fiables y contrastables. Incluye datos presupuestarios, dotación de recursos (número de camas y de profesionales por habitante) y resultados de la atención prestada (satisfacción del usuario)».
«Al margen de cualquier consideración sobre la metodología del informe, queda claro que hay muchas oportunidades para mejorar el sistema sanitario público que reciben todos los murcianos», insiste Sánchez.
Respecto a las declaraciones de la Consejería, esta asociación «se felicita de que vaya a dedicar esfuerzos presupuestarios para que, en cualquier informe que se pueda realizar sobre el Servicio Murciano de Salud, mejore su situación». En este sentido, «anima a Sanidad a continuar ese camino de incremento en recursos humanos y en presupuesto».
Eso sí, le advierte de que FDAPS es «apartidista» y está integrada por profesionales diversos (médicos, enfermeros, psicólogos, economistas, auxiliares, gestores), que profesan «opciones ideológicas» de diferente índole.
La secretaria federal de Bienestar Social del PSOE, Matilde Valentín, consideró ayer que el PP «ha hecho de la política sanitaria un arma de propaganda, con el único objetivo de ocultar la realidad de su gestión, altamente deficitaria», en las comunidades autónomas donde gobierna.
Se refirió así al mencionado informe de la FDASP. Según la dirigente socialista, los ciudadanos que viven en las regiones gobernadas por el PP tienen un servicio sanitario más deficiente, lo que demuestra, a su juicio, que «les interesa poco la salud de los ciudadanos» y que están primando la sanidad privada.
Valentín lamentó que «los populares estén más preocupados por enfrentarse al Gobierno de Zapatero que en resolver los problemas que de verdad importan a los ciudadanos».