He leído la carta titulada «Polonia gay» del 21 de junio y no puedo evitar el contestar a quien la escribió.
Apunta que la mayoría de los pederastas son homosexuales. Es cierto que en la mayoría de ocasiones utilizan en sus fotografías a niños varones; pero que unos pocos homosexuales se dediquen a estos negocios no quiere decir que los homosexuales, en general, sean un grupo de depravados.
Es correcto educar a los niños en la pluralidad, hay que enseñarles que igual que a uno le puede gustar el color azul, pues otra persona puede preferir el verde. Si a un niño desde pequeño se le plantea la homosexualidad como algo normal, sano y libre de tabúes, será una persona mucho más tolerante.
¿No recuerda usted que cuando era pequeño lo prohibido le causaba una mayor atracción? No se le puede poner un velo delante a la homosexualidad, es una opción sexual muy respetable y si alguien quiere hacer apología de la homosexualidad, pues que la haga.
¿Es que un homosexual tiene que ser un pederasta? Igual que hay heterosexuales que tienen desviaciones de tipo sexual, lo mismo ocurre con los homosexuales.
En un jardín puede haber manzanas verdes y rojas y ambas pueden contener un gusano.
Cristina Luna
MURCIA