El que fue el primer día oficial del verano trajo aparejado el primer gran incendio de la temporada. El fuego, que se declaró sobre mediodía en la pedanía abanillense de Macisvenda, se ha cobrado también su primera baja entre los medios de la Dirección General de Protección Civil movilizados para su control.
Se trata del helicóptero con base en Alcantarilla, que se estrelló después de que su piloto y el mecánico saltaran del aparato tras prenderse fuego al dispositivo de carga de agua -conocido como bambi- mientras sobrevolaba a baja altura la zona del fuego, concretamente la sierra del Cantón, en la Errá. Los dos tripulantes resultaron con heridas leves como consecuencia de la caída, pero el helicóptero quedó totalmente destrozado al incendiarse al caer sin control al suelo.
El 112 ha solicitado a la Generalitat Valenciana otro helicóptero con base en Alicante para que sustituya al siniestrado en las labores de control del fuego, que sobre las 22.30 horas estaba controlado pero no extinguido. Los medios aéreos se retiraron al anocher pero quedó de guardia un vehículo nodriza. El perímetro estaba asegurado. En las labores de extinción trabajan otras dos brigadas helitransportadas, un hidroavión y bomberos de los parques de Abanilla, Molina de Segura y Cieza, varios voluntarios y ocho brigadas forestales.