La plaza Condestable se ha convertido en una de las zonas calientes en lo que a contaminación acústica se refiere desde la apertura del local Plaza 3. El vecino Mariano Crevillent afirma que «no me puedo dormir antes de las cuatro de la mañana ya que hasta esa hora no cesa el ruido que sale del local y el griterío de los clientes que organizan sus tertulias en plena calle. Además, la historia se repite todos los días porque parece que el establecimento está teniendo mucho éxito».
Pero no sólo Condestable ocupa un puesto de privilegio en el dudoso escalafón de las zonas con más ruido de Murcia. La popular área conocida como las tascas, pegada al campus de La Merced de la Universidad, es un hormiguero en ebullición, ruidosa, se entiende, casi todos los días de la semana ahora que el buen tiempo invita a los ciudadanos a echarse a la calle para escapar del sofocante calor de sus viviendas y tomarse unos refrigerios.
La ordenaza municipal dicta que la música de los locales no puede pasar de 30 decibelios, pero la Policía admite 55 cuando sale de ronda a tomar muestras en los pubs, según se comentó el lunes en el coloquio.