Las relaciones entre el Sindicato Central de Regantes del Tajo-Segura y el Gobierno murciano atraviesan su peor momento. Casi siempre han ido de la mano, pero en el PP ha sentado muy mal que los regantes hayan solicitado la dimisión de Eduardo Zaplana por propiciar el trasvase a Las Tablas de Daimiel. Los teléfonos han estado echando humo, y las relaciones no tienen visos, por el momento, de mejorar. Las declaraciones realizadas ayer por el presidente Valcárcel, aludiendo a que alguna persona del Sindicato estaba politizando a esta organización, parece haber reabierto la caja de los truenos. Esta mañana se reúne la junta de gobierno, de forma extraordinaria, para analizar esas palabras.
Desde Madrid, Valcárcel mostró su apoyo al portavoz del PP Eduardo Zaplana. Pidió «sensatez al Sindicato», ya que a su juicio «no es bueno politizar estos temas», declaró a La Verdad. Considera que Zaplana ha actuado como portavoz de un partido a nivel nacional, a la hora de proponer que se envíe agua a Las Tablas de Daimiel, que atraviesa una situación grave. «Eso no es incompatible con que se envíe agua para los regadíos, ya que hay suficientes recursos en la cabecera del Tajo. La decisión de trasvasar no es de Zaplana, sino del Gobierno central. No parece consecuente que Murcia pida agua para sus necesidades, como hemos hecho siempre con racionalidad, y que no se atiendan las demandas de Castilla-La Mancha y dejemos de ser solidarios». En declaraciones a Efe, distinguió entre el Sindicato de Regantes «y algún individuo que intenta introducir la política en lo que debe ser un sindicato reivindicativo». Se refirió, en concreto, aunque sin citar su nombre, a una «persona de la Comunidad Valenciana, de la cuenca del Segura», dijo. Dicha persona podría ser el vicepresidente del Sindicato y dirigente de Riegos de Levante, de Elche, Manuel Serrano.
El PSOE, con los regantes
Valcárcel pidió reflexión al Sindicato de Regantes para evitar críticas a la Región. «Si no, desde el resto de España se dirá que los murcianos piden agua pero que cuando se trata de resolver los problemas en Castilla-La Mancha los murcianos se oponen. Y no son los murcianos, sino el Sindicato Central de Regantes y una persona perteneciente a otra Región».
El portavoz del PSRM-PSOE, José Ramón Jara, ha exigido a Valcárcel «que no acuse a los regantes de hacer precisamente lo que él hizo siempre: politizar el agua». Jara ha explicado que el Sindicato «hace bien en pedir la dimisión de Zaplana, puesto que su moción para enviar 20 hectómetros a Las Tablas de Daimiel ahora en verano, implica necesariamente, reducir los caudales imprescindibles para el Segura, según las reglas de explotación que aprobó el propio PP cuando gobernaba en España». A su juicio, «Valcárcel debe pedir perdón a los regantes».
Para Jara no se trata de negar la necesidad de agua de Las Tablas, sino que la defensa de ese asunto «corresponde a Castilla La Mancha, mientras que el gobierno de Murcia debe defender a sus regantes». Jara añadió que «Valcárcel y el PP parece que sólo están contentos con los regantes cuando éstos coincidan en sus peticiones; y se embroncan con ellos de lo contrario. Los socialistas murcianos, sin embargo, siempre han demostrado su respeto por el Sindicato, incluso cuando éste ha mostrado su oposición a alguna decisión del PSOE». Criticó que el consejero cerdá no acuda a las reuniones de la Comisión del Tajo para defender a los regantes murcianos.