La Junta Electoral Central decidirá quien gobierna en La Unión. De su decisión, que tendrá lugar en los próximos días, depende la validez o nulidad de un solo. Si lo da por válido, el PP confirmará los nueve ediles y la mayoría absoluta que la asegura la alcaldía; si lo anula, el PP perderá un concejal que ganará el PSOE, con lo que ambos grupos empatarán con ocho ediles y la llave del gobierno quedará en manos del concejal de IU.
El PSOE presentó el lunes un recurso de alzada ante la Junta Electoral Central pidiendo la nulidad de este voto, una vez que la Junta Electoral de Zona mantuviera los resultados iniciales de la noche del 27-M.
El voto en cuestión es favorable al PP, pero tiene una marca hecha a mano en forma de aspa en la parte superior de la papeleta. Para el PP, el signo «está en un espacio en blanco y la Junta deja claro que sin intencionalidad de tachar ningún nombre». Para el PSOE, se trata de «un caso de nulidad de libro, en el que hay alteración de la papeleta». Antonio Alemán, abogado del PSOE, mantenía ayer que la marca «tacha el primer nombre de la candidatura» y esgrimía en su favor lo que dice el artículo 96 de la Ley Electoral.
Lo que dice la ley
El punto 2 de este artículo señala lo siguiente respecto a las elecciones a los ayuntamientos: «Serán también nulos los votos emitidos en papeletas en las que se hubiera modificado, añadido, señalado o tachado nombres de los candidatos comprendidos en ella o alterado su orden de colocación, así como aquellas en las que se hubiera producido cualquier otro tipo de alteración».
Alemán aseguró que si la Junta Electoral Central, que podría pronunciarse este viernes, da por válido el voto, el PSOE presentará un contencioso electoral, lo que impediría que la corporación unionense se constituya, al igual que el resto de ayuntamientos, el 16 de junio, y retrasaría este acto hasta el 6 de julio.
Pese a que los populares tienen 451 votos de ventaja en el municipio, la polémica papeleta posibilita la mayoría absoluta de esta formación por 9 concejales, frente a los 7 de PSOE y el único de IU+LV. En caso de ser declarada nula, la distribución de concejales cambiaría y sería de empate a 8 entre PP y PSOE.
El secretario general del PSOE local, Mariano Oliver, ha anunciado que están dispuestos incluso a llegar al Tribunal Constitucional para reclamar la anulación del voto. En el supuesto de empate, de acuerdo con el pronunciamiento del concejal electo de IU, José Haro, de que «no habrá pacto de legislatura con nadie», el PP formaría gobierno al haber sido la lista más votada y su candidato, Francisco Bernabé, sería el nuevo alcalde. Sin embargo, en el PP no se dan por satisfechos y también aseguran que están dispuestos a pelear hasta el final por este voto para asegurarse la mayoría absoluta.