Pilar Barreiro será alcaldesa de Cartagena cuatro años más, y lleva ya doce. Los cartageneros sellaron ayer la cuarta mayoría absoluta consecutiva del PP, que no acusa en nada el desgaste del poder, mantiene sus 16 concejales y deja estancado al PSOE con 9, los mismos que obtiene desde 1999. Como vencedor simbólico destaca Movimiento Ciudadano (MC), que logra dos concejales (tenía uno). El gran perdedor de los comicios municipales es, sin duda, la coalición Izquierda Unida-Los Verdes, que no consigue el mínimo de votos para mantener su presencia en el Ayuntamiento.
La elevada abstención (un 43.5%) es una de las claves. Casi cuatro de cada diez cartageneros se quedaron en casa (o la playa) y no acudieron a las urnas. Es un retroceso similar a las cifras que hubo hace ocho años.
La lista del Partido Popular se benefició de su incontestable triunfo en el centro de la ciudad, donde recabó el apoyo de más de 17.000 electores, más del doble que los socialistas. Bajó ligeramente en votos (sufrió un bajonazo en Los Belones), pero ganó con holgura.
El PSOE, a pesar de los esfuerzos de su nuevo candidato, Ignacio Segado, bajó en casi 200 votos y no escaló ninguna posición. Quizás le pasó factura la falta de renovación interna y la tibia oposición a Barreiro en los últimos años. Segado anunció anoche que exigirá cambios a la dirección regional de su partido.
Un fuerte avance en El Algar y otras diputaciones catapultó a MC, que estará representado por Luis Carlos García Conesa y Antonio Mínguez. Todo sigue igual, salvo para los partidos pequeños.