El ascenso del Real Murcia a Primera División le ha costado a su presidente Jesús Samper 2.300.000 euros, que es el dinero que tiene que repartir entre la plantilla de jugadores y el entrenador en concepto de prima por haber subido de categoría. Esta cantidad es la que se había acordado cuando se fijaron los estímulos económicos al arranque de la temporada.
En este reparto a cada jugador del Real Murcia le van a corresponder unos 79.000 euros brutos, mientras que Lucas Alcaraz como es habitual en estos casos percibirá el doble, 158.000 euros. También tienen un porcentaje en este reparto los jugadores que no han estado toda la temporada, y el personal auxiliar que trabaja cada día con la plantilla.
La novedad que ha regido para este ejercicio es que parte de esa prima ya la han ido percibiendo los futbolistas a lo largo de la temporada. El Real Murcia le ha ido asignando a cada jugador 1.050 euros por cada punto que sumase el equipo, o lo que es lo mismo el premio por un empate. Los tres puntos de la victoria se pagaban a 3.150 euros.
A fondo perdido
Lo que ha hecho el club ha sido ir abonando a la plantilla el 25% de esas cantidades a fondo perdido -siempre que estuviesen entre los primeros como así ha ocurrido desde el comienzo- porque en el supuesto de no haber ascendido ese dinero se quedaba en el bolsillo de los jugadores.
Ahora, una vez que el ascenso ya es un hecho consumado, el Real Murcia acometerá el pago a cada futbolista del 75% restante.
Los 79.000 euros de prima por barba ya son definitivos, sin necesidad de esperar a conocer la puntuación final. Se fijaron los 75 puntos como referencia del ascenso y con arreglo a esta cifra se negociaron las cantidades.
En estos momentos con los 71 puntos que tiene el Real Murcia a cada futbolista le corresponden 74.550 euros, que automáticamente se han convertido en 79.000 por ser ya de Primera División.
A cuenta ya han podido disponer del 25% de los 74.550, que son 18.640 euros. El resto hasta los 79.000, concretamente 60.360 euros, lo percibirá en la liquidación de la temporada 2006-07.
Al final sólo fueron seis los seguidores del Real Murcia sancionados por Antiviolencia por incidentes en Ponferrada (uno por una pelea fuera del campo, otro por agredir a un policía y cuatro por saltar al terreno de juego). Los otros quince involucrados son seguidores de la Ponferradina.