Simón Ros, 54 años, casado, padre de 3 hijos, podría convertirse hoy en el primer lorquino que ocupa el cargo de decano del Colegio de Arquitectos.
_¿Cuáles son las claves de su programa? -Queremos centrarnos en infundir profesionalidad al colegio y gestionarlo de forma eficaz, plural e integradora porque en los últimos tiempos ha habido alguna toma de posturas que no nos convencían. Queremos reencontrarnos con la Administración Pública porque como depositaria de la soberanía popular deberemos colaborar con ellos más que enfrentarnos aunque manteniendo nuestra independencia.
_¿Cómo ve la Región desde el punto de vista urbanístico?
-La Región está sufriendo una transformación dejando de ser eminentemente agrícola, y se están industrializando y potenciando el sector servicios. Se debe abrir un amplio debate para ver qué modelo territorial y urbanístico queremos porque la nueva Ley del Suelo está planteando cambios.
_¿Qué opina de los convenios urbanísticos entre la Administración y empresas privadas?
-Es una figura que está contemplada por la ley y que puede ser buena, pero controlando cada caso para que haya equilibrio entre lo que se da y se recibe por las dos partes. No estoy en contra de los convenios.