Una patrulla de las Brigadas de Seguridad Ciudadana adscrita a la Policía Local se incautó la madrugada del lunes de cuatro toneladas de hachís después de que una patrulla interceptara la furgoneta que transportaba la droga escondida en un solar de materiales de construcción en la urbanización Calarreona.
Desde el exterior los agentes observaron una gran cantidad de bultos en el interior del vehículo, por lo que pidieron ayuda del resto de patrullas del Cuerpo, que se desplazaron a la zona y aseguraron el perímetro de la zona, incluyendo las salidas por carretera, para intentar localizar a los ocupantes.
Rueda reventada
Tras comprobar que la carga oculta en su interior era hachís, la furgoneta fue trasladada a las dependencias de la Policía Local, con ayuda de una grúa, donde se procedió al registro de la misma, en el que se hallaron 122 fardos de hachís, con una cantidad aproximada de 4.000 kilos. Tras dar aviso a la Guardia Civil, la furgoneta fue trasladada hasta el cuartel de la Benemérita.
El edil de Seguridad Ciudadana, Pedro Peña, afirmó ayer que «la furgoneta tenía una rueda reventada, lo que hace pensar que los que la conducían sufrieron un accidente y la escondieron como han podido bajo unos arbustos».
Asimismo el oficial jefe de la Policía Local, José Luis Sánchez, ha señalado que «en el momento de incautar los fardos aún estaban húmedos, lo que hace sospechar que la descarga haya tenido lugar en la costa almeriense, próxima a Águilas».