El candidato del PSOE a la Comunidad Autónoma de Murcia, Pedro Saura, aseguró ayer que «ha quedado de manifiesto, sin género alguno de duda, que los familiares de Ramón Luis Valcárcel tienen un buen número de sociedades cuya actividad principal es la promoción inmobiliaria», por lo que consideró que el candidato popular está obligado «a cumplir su compromiso público de retirarse de la política» si tal cuestión quedaba probada.
Pedro Saura señaló que «Valcárcel ha incumplido su palabra cada vez que la ha empeñado en algún asunto de importancia. Hay que recordar que se comprometió a estar sólo ocho años en el cargo, e incumplió esa promesa. Después dijo que si algún alto cargo de su gobierno resultaba imputado por un juez, lo obligaría a presentar su dimisión o lo cesaría. Y volvió a incumplir su promesa. Y esta semana, en un debate público -el celebrado el martes en Canal 6, en el espacio El Debate-, asumió ante todos los murcianos el compromiso de que se marcharía a su casa si se demostraba que sus familiares tenían ocho empresas dedicadas al negocio inmobiliario, como yo aseguraba. Pues bien, se ha demostrado que todos sus hermanos tienen sociedades cuyo objeto principal es la actividad inmobiliaria, y además no son sólo ocho las empresas que han salido a la luz, sino diez».
El aspirante socialista a ocupar el Gobierno regional se mostró «convencido de que son muchas más las sociedades de este tipo vinculadas a la familia Valcárcel; lo que ocurre es que se trata de información que no es fácil de rastrear, pero que estoy seguro de que acabará conociéndose».
«Cuando nos encontramos con una persona como Ramón Luis Valcárcel -añadió-, que no tiene palabra, que incumple su palabra cada vez que la compromete en cuestiones de gran trascendencia, se hace evidente que esta región necesita un cambio. Y el día 27, cuando los ciudadanos murcianos se pongan delante de las urnas, serán conscientes de a quién están votando. Hoy, los murcianos ya saben que Valcárcel tiene que salir de la política y pasar a ocupar el banquillo de los reservas».
«La palabra de Valcárcel no vale ni un euro», concluyó el socialista.