Armado con un cuchillo «de grandes dimensiones», según los testigos, un ladrón se hizo ayer con 500 euros de botín tras atracar la sucursal de Cajamurcia de la calle Pascual Amat. El asaltó ocurría sobre la 1 del mediodía. El caco, encapuchado y con el cuchillo, se abalanzó sobre la zona donde se sitúa la caja exigiendo el dinero que tenían en ese momento los empleados. Al ver que el sistema automático de seguridad no le permitía obtener mayor botín, el ladrón se apoderó de unos 500 euros de una gestión que realizaba uno de los clientes, según han relatado algunos testigos que contemplaron su huida.
A las puertas de la sucursal el asaltante había aparcado su bicicleta. Con un salto sobre el vehículo y a todo pedal, el ladrón comenzó la huida por las calles de Yecla sin que, hasta el momento, haya sido localizado por la policía.