Más de 250 firmas recriminan a «los rectores de la la Cofradía de Nuestro Padre Jesús» la salida en procesión, el pasado Viernes Santo, de los populares pasos de Salzillo, «por ponerlos en peligro ante el diluvio que se podía producir en Murcia esa mañana».
En la carta, firmada por Álvaro Gallo Gómez en nombre del resto de firmantes, que acompañan sus firmas al texto, se recuerda que «estaba lloviendo toda la madrugada prácticamente, desde las 3.30 hasta las 7.30 horas aproximadamente, cuando paró en torno a esas primeras horas, existiendo un porcentaje de lluvia en el portal del Instituto Meteorológico Nacional de un 90% de probabilidad de tormentas; sin embargo se decidió sacar la procesión a la calle».
Gallo considera que «el riesgo a que fueron sometidos imágenes, tronos, estandartes y otros utensilios cofrades fue innecesario y, sobre todo, una decisión irresponsable». Además, añade que «no concibo ver cómo no existía ningún plan de emergencia por parte de la Junta de la Cofradía». Además, recuerda que los pasos «también han sufrido el efecto invernadero de los plásticos que los protegían. No olviden ustedes que los cambios de temperatura producen dilataciones en [la] madera que, una vez seca, comenzarán los derribos de las policromías y dorados».
Gallo añade que «no se produjo ninguna desgracia importante, salvo alguna rotura de costillas de algún estante, que no es poco, diversos resfriados y el pánico de los niños que participan en la procesión». Así, los firmantes hacen un llamamiento «a las autoridades eclesiásticas y administrativas para evitar que en un futuro se pueda poner en riesgo, no solamente los pasos de Salzillo de la Cofradía de Jesús, sino de cualquier otra».
Desde la Cofradía de Jesús aclararon ayer que existía un plan de emergencias que, además, se puso en marcha con celeridad. Y recordaron que «las tallas no sufrieron».