Los más pequeños se quedaron otra vez vestidos de huertanos y sin bando. El desfile de la huerta infantil fue suspendido ayer por el mal tiempo, pese a que a la hora fijada para la salida, el cielo había despejado e incluso asomó algún que otro tímido rayo de sol.
A pesar de la mejoría del tiempo, la directiva de la Federación de Peñas Huertanas tomó al mediodía la decisión de suspender el festejo porque estaba lloviendo. No quisieron esperar a ver si escampaba, ya que, según apuntó el vicepresidente de la Federación, Pedro Belmonte, suponía un riesgo sacar el Bando infantil y que de pronto se pusiera a llover.
A muchos de los niños los llevan sus padres al inicio del desfile y los recogen al final. Si un chaparrón inoportuno los sorprende por el camino, los chavales podían intentar correr y desmadrarse del cortejo. Es imprevisible la reacción de los pequeños, y entonces lo aconsejable era suspender el desfile, según la federación. A pesar de la suspensión, por las calles y plazas de la ciudad se podía ver ayer a los pequeños huertanicos, la sementera del mañana, lucir sus refajos y zaragüelles paseando junto a sus familiares. Éste es el segundo año consecutivo que el Bando de la Huerta infantil se tiene que suspender por la lluvia.
La Reina de la Huerta infantil, Isabel Baena, y sus catorce damas de honor, tienen hoy la oportunidad de tripular su carroza en el Bando de la Huerta de los mayores. El pasado año ya se tomó la decisión de que la reina infantil y sus damas hicieran doblete y salieran en los dos bandos, como representación de los huertanicos y huertanicas de la ciudad y su huerta.
Las carrozas y cabriolés que estaban engalanados para el desfile no llegaron a salir de la Federación de Peñas Huertanas. Por segundo año consecutivo, el mal tiempo truncó las ilusiones de los pequeños, que se quedaron con los caramelos y chucherías que iban a repartir en sus capacillos.