La plana mayor de la patronal regional con su presidente Miguel del Toro, y los dirigentes de la patronal cartagenera COEC, y de asociaciones de la comarca, junto con los alcaldes de Lorca, Puerto Lumbreras y Totana, estuvieron presentes en la asamblea general de la Confederación Comarcal de Organizaciones Empresariales, Ceclor, que preside Pedro Cazorla.
Antes de iniciarse, Cazorla reconoció que la principal preocupación de los empresarios locales es la «falta de confianza» a la hora de realizar inversiones, circunstancia que atribuyó «al clima político actual que está generando desconfianza en el tejido empresarial».
Según explicó, «el ambiente no es favorable para realizar grandes ni medianas inversiones, porque existe un clima político en la Región que genera inseguridad jurídica y lo termina paralizando todo». Cazorla mantiene que «los empresarios invierten dinero o crédito, y es evidente que la situación de la Región que parece que no hay garantía de que los proyectos se desarrollen en un tiempo prudencial o sólo que se desarrollen».
Para el dirigente empresarial ante esta situación, lo que hace el empresario es irse a otra zona. «No podemos decir que todo esté parado, pero sí bastante más tranquilo que antes en materia de nuevas inversiones». Cazorla reclamó de la clase política «que cambie de discurso y serene el ambiente».
También apostó por la defensa de un modelo de diversificación económica para la comarca y para la Región de Murcia. Cazorla manifestó que los empresarios de Ceclor trabajarán para «prestigiar» ese modelo de transformación de la estructura productiva «tan vilipendiado por todo el mundo», y recordó que «todos los informes y todos los diagnósticos dicen que hay que diversificar la economía, aunque eso no les guste a muchos».