Esto no es Cibeles, ni Gaudí, ni Milán. Ni falta que hace. Tampoco desfilan aqui las Campbell, Moss o Banks. Pero una cosa quedó clara ayer en la VI Pasarela Abierta de Moda: el certamen sigue creciendo y es ya una referencia y son muchos los que tienen sus ojos puestos en lo que pasa sobre la pasarela murciana, dentro y fuera de la Región. Y lo que ayer pasó fue un desfile con apuestas innovadoras, arriesgadas, singulares y divertidas.
El plato fuerte de la velada fue Melange, de la venezolana Mariem Cañizares. Inspirada en la película Dune, de David Lynch, su colección busca la simbiosis entre el vestido y el cuerpo, una propuesta para la mujer actual que quiere vivir el presente sin desconocer el pasado. Esta joven diseñadora, colaboradora del maestro Antonio Alvarado, estudia el cuerpo de la mujer partiendo de las Beatrices del pintor Rossetti y de las Bene Gesserit, una orden de mujeres del universo ficticio de Dune. Extraña mezcla que sin embargo arroja unos resultados sorprendentes: consigue fundir la línea del vestido con la silueta del cuerpo.
En su desfile de ayer, Cañizares tiró del negro para sus diseños más destacados, dando a la mujer un toque racional y menos romántico, en la línea de las Bene Gesserit -una organización social, política, secular y ordenada a la usanza monástica occidental dentro del singular mundo de Dune creado por Lynch-.
Pero no sólo del negro vive Cañizares, y parte de su presentación se basó en el uso de estampados con ilustraciones abstractas, piezas color violeta, grises y hasta blancas.
«Intento plasmar en mis colecciones un universo muy personal y que cada uno lo entienda como quiera. No quiero demostrar nada y sólo busco mi propia satisfacción», dijo Cañizares.
Antes de la venezolana, sobre la pasarela murciana se vieron diseños de un colectivo de estudiantes de diseño -Nieves Cremades, Chelo Torres, 3ETUSET, Anna Munill y Manuel Bolaño- en un desfile colectivo bajo el nombre Almacén de ideas.
«Murcia es una tierra estupenda para que vengan empresarios e inviertan en el sector, porque actualmente hay muy poca industria de moda y para los que nos queremos quedar aquí es difícil progresar. Aquí sólo tenemos el Murcia Joven y la Pasarela Abierta. No existe un certamen regional y las ayudas institucionales son escasas», dijo Nieves Cremades.