De punta a punta del río. Técnicos de una empresa especializada iniciaron ayer un rastreo pormenorizado en toda la cuenca del Segura para buscar ejemplares adultos de mejillón cebra. Es la segunda fase de la operación iniciada por la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica, después de que se detectara el mes pasado la presencia significativa de larvas de esta especie dañina en varios puntos de la cuenca.
Especialistas de la empresa Interlab emprendieron la recogida de muestras en el cauce que atraviesa la ciudad de Murcia, según explicaron fuentes de la Comisaría de Aguas. El trabajo de prospección se prolongará una semana, ya que la búsqueda se va a localizar en 16 puntos determinados de la cuenca: desde la cabecera, en el río Taibilla y la presa del Talave; hasta la desembocadura en Guardamar.
En el rastreo realizado ayer en Murcia no se encontraron ejemplares adultos. Las larvas tienen pocas micras, mientras que su tamaño máximo no sobrepasa los tres centímetros. Esta especie que está invadiendo los ríos españoles se incrusta en las paredes de hormigón, las conducciones y sistemas hidráulicos y las compuertas de las presas. En el caso de la capital, el agua del Segura registraba ayer una temperatura de 22 grados, muy alta para esta época. El calor es un factor determinante para la proliferación de esta especie, de tal forma que a partir de los 30 grados es más difícil que se reproduzca. También influye en el caso de Murcia la existencia de patos, que pueden mermar la población de este molusco.
Los técnicos también están recogiendo muestras de agua para analizarlas y comprobar la evolución de las larvas ya detectadas en el Segura.