Las olas de frío que han azotado Norteamérica se han convertido en inesperadas aliadas del sector citrícola murciano, actualmente sumido en una profunda crisis de superproducción. El vacío generado por las heladas, que han arrasado la cosecha californiana, será aprovechado por los exportadores murcianos, quienes esperan quintuplicar sus ventas a Estados Unidos y Canadá hasta alcanzar la cifra récord de 25.000 toneladas en destino, de acuerdo con las previsiones de la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (Ailimpo).
En un año normal, las cantidades de limón exportadas desde Murcia a Norteamérica oscilan entre 4.000 y 5.000 toneladas. La mayor cantidad se logró en la campaña 2000-2001, debido también a una mala cosecha en California. En aquel entonces se llegó a las 21.000 toneladas.
José Antonio García, director de Ailimpo, matiza que esta oportunidad de negocio llega tarde para las más de 145.000 toneladas de limón fino (variedad de invierno) que aún quedan en las plantaciones murcianas, puesto que los frutos están sobremadurados y no aguantarían el viaje. Pero destaca que sí ayudará a rentabilizar la cosecha de limón verna (variedad de primavera), que empezará a recogerse a finales de marzo «y que va a ser de muy buena calidad». No habrá peligro que Turquía se adelante, puesto que hace ya varias semanas que terminó su cosecha.
Ramón Rayos, ex presidente y actual vocal de Ailimpo, destaca que la demanda generada en Norteamerica, permitirá el corte de al menos 40.000 toneladas de limón verna: «Es un gran momento para ganar nuevos clientes allí, por lo que se procurará mandar aquel limón que tenga una calidad excepcional. Ello hará que el porcentaje de destrío (fruta con defectos o calibre insatisfactorio que es desechado antes de que llegue al cliente) sea muy alto en este caso». Rayos destaca la necesidad de que los exportadores tengan cuidado de no precipitarse y de no mandar de golpe la primera fruta que se recolecte, a fin de mantener unos precios que hagan rentables los envíos por barco.
«Única amenaza»
El director de Ailimpo considera que no habrá problemas con la competencia argentina, que igualmente espera una buena cosecha. De hecho, la asociación interprofesional ha aprovechado la feria berlinesa Fruit Logistica, que concluyó ayer, para negociar con los exportadores un reparto del mercado.
«El objetivo -explica- es que no solapemos los envíos para mantener precios razonables. A los argentinos no les interesa un hundimiento de precios como el de este invierno, ya que no podrían cubrir los costes de los fletes».
El acuerdo, que ya se ensayó con éxito el año pasado, sería que los exportadores del Cono Sur americano esperaran hasta junio antes de enviar sus remesas a Europa y a Norteamérica. Para entonces, la cosecha de limón verna murciano estaría ya casi terminada y colocada en los mercados.
«La única amenaza reside en la competencia que nos hagamos entre nosotros mismos», asevera José Antonio García, quien recuerda que existen 110 operadores comerciales de limón pugnando entre sí por conseguir clientes, «cuando debería haber diez o doce para concentrar la oferta e imponer precios rentables a los compradores. Eso no significa -aclara el director de Ailimpo- que sobren cien operadores, sino que es necesario éstos que se fusionen o se unan en consorcios exportadores».