En su anticipado regreso a Madrid, la Reina hizo escala en Phnom-Penh, capital de Camboya, donde se entrevistó con el obispo Kike Figaredo y con la premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998, Somali Man.
Doña Sofía conversó durante tres horas con ambos, quienes le explicaron los detalles de sus proyectos solidarios: Figaredo le habló de las minas antipersona y los programas de rehabilitación de los mutilados, y Man de su objetivo de salvar de la explotación sexual a niñas y mujeres de esta región. La Reina expresó su deseo de regresar pronto a Camboya para poder ver in situ el trabajo que los dos están desarrollando.
A pesar de que doña Sofía continúa muy afectada por la triste noticia, siguió con mucha atención las explicaciones de Figaredo y Man, en una demostración de entereza y de su responsabilidad institucional. A las tres, después de una escala en Dubai para cargar de combustible el avión, la Reina voló hacia España, donde estaba prevista su llegada en la medianoche de ayer.