Miércoles, 20 de diciembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

REGIÓN

REGIÓN MURCIA
«Mendoza nos acusaba de masones y de querer destruir la UCAM», declaran dos ex profesores
Los docentes demandaron al presidente de la institución por acoso laboral y ayer fue la vista en un juzgado de lo social
«Mendoza nos acusaba de masones y de querer destruir la UCAM», declaran dos ex profesores
SALA DE VISTAS. José Luis Mendoza, en primer plano, ayer al comienzo de la vista. Al fondo, su abogado y el fiscal. / NACHO GARCÍA / AGM
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Todo empezó, supuestamente, por las discrepancias surgidas entre Marcelo López Cambronero, profesor de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), y el presidente de la institución, José Luis Mendoza, sobre la tramitación de un doctorado. Mientras López Cambronero, que era el coordinador del doctorado, apreció ciertas irregularidades en el proceso (que comunicó a Mendoza), el presidente de la UCAM exigió al profesor que diera el visto bueno al citado doctorado, según sostiene el docente.

Éste fue el fin de una relación laboral que durante cerca de siete años fue, al parecer, inmejorable. «Yo me llegué a sentir hasta el favorito de Mendoza», explicaba ayer el ex profesor de la UCAM ante el juzgado de lo Social número 7 de Murcia, donde se celebró la vista para resolver la demanda interpuesta contra José Luis Mendoza por Marcelo López Cambronero y su mujer, Feliciana Merino (también profesora de la universidad privada), por acoso laboral.

Situación «insostenible»

Después de ese primer desencuentro, el matrimonio relató que se desencadenó una situación laboral insostenible. «Nos prohibió tomar café con los compañeros e incluso recibirlos en nuestra casa. Además nos acusó de pertenecer a un grupo de masones que quería acabar con la universidad», relataban ayer Marcelo y Feliciana, quienes aseguraron que durante más de seis meses han sufrido el acoso, los insultos y las amenazas de despido por parte del presidente de la UCAM con el fin de forzarles a abandonar voluntariamente sus puestos de trabajo.

Entre otros episodios relatados en la sala, el profesor añadió que su destitución como director de la Unidad Central de Ética de la UCAM formó parte también del acoso de Mendoza hacia su persona. Ello, al parecer, terminó de hundir a Marcelo, que ha estado en tratamiento psicológico por esta situación.

Además, el demandante declaró que sus propios compañeros tenían órdenes de no dirigirles la palabra ni a él ni a su esposa, con el fin de aislarles.

Francisco Javier Segador, el abogado del matrimonio, reclamó que la UCAM extinga los contratos de trabajo de sus patrocinados y les indemnice por despido improcedente y daños morales.

Sin embargo, el abogado de José Luis Mendoza, José María Caballero, argumentó en sus conclusiones finales que los demandantes abandonaron voluntariamente sus puestos de trabajo, al no atender sus responsabilidades laborales a partir de primeros de septiembre de este año. A este supuesto, los profesores afirman que enviaron un burofax explicando que se daban por despedidos ante la situación que estaban viviendo.

Interés de los testigos

Tanto el abogado de la defensa como el fiscal solicitaron la desestimación de la demanda y argumentaron que durante la vista de ayer no quedó acreditada la situación de mobbing, o acoso laboral, sufrida por los demandantes.

Asimismo, Caballero se preguntó por qué si José Luis Mendoza les acosaba y quería prescindir del trabajo de estos profesores les concedió una beca Erasmus para viajar a Alemania durante los meses de julio y agosto de 2006. Beca en la universidad alemana que, por otra parte, llevaba disfrutando el matrimonio cuatro años en virtud de un convenio firmado por ésta y la UCAM.

Ambos letrados trataron de desacreditar a los testigos de la parte contraria durante sus conclusiones. Francisco Javier Segador adujo que todos los testigos de la defensa dependen económicamente del centro universitario y, por lo tanto, «en ningún momento van a contradecir a José Luis Mendoza». Y añadió que los demandantes han tenido problemas para que comparezcan como testigos compañeros que trabajan actualmente en la universidad.

Por su parte, Caballero argumentó que los dos testigos aportados por los demandantes son ex profesores de la UCAM que «no salieron de la institución precisamente por la puerta grande», y cuyo propósito es perjudicar la imagen de la institución docente.

 
Vocento

Contactar | Publicidad |Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad |Master de Periodismo |Visitas a La Verdad

Canales RSS