Las relaciones mercantiles del alcalde de San Javier, José Hernández (PP), con algunos de los principales promotores de la ciudad son mucho más amplias de lo que se preveía en un principio, cuando se conoció el pasado mes de abril sus negocios con los empresarios de Urdemasa y Peinsa a través de la sociedad Nueva Valencia al Mar, S. L.
Según la información de que dispone La Verdad, el alcalde posee más sociedades inmobiliarias con estos empresarios y sus responsabilidades políticas como presidente de la corporación municipal no han sido un obstáculo para que continúe con su actividad empresarial.
José Hernández Sánchez compartió con Santiago Martínez Esparza, consejero delegado de Urdemasa, una de las principales adjudicatarias de obra pública en el municipio de San Javier, la propiedad no sólo de Nueva Valencia al Mar, S. L.
En diciembre del año 2002, el alcalde de San Javier, Santiago Martínez Esparza y Javier Gea Martínez crean la sociedad Termal La Manga, S.A. con un capital social de 60.200. El objeto social de la sociedad era «la adquisición, construcción, promoción y venta de toda clase de edificaciones, la compra de terrenos y solares urbanos y rústicos para su urbanización, construcción, venta y/o explotación por arrendamiento o por cualquier otro título jurídico», según reza en el documento con el que fue inscrita en el Registro Mercantil de Murcia.
Venta a Grupo Hispania
Con Javier Gea y Martínez Esparza, el alcalde fue también socio en Nueva Valencia al Mar, S. L., a través de la cual se adquirieron unos terrenos en Valencia con la finalidad de construir chalés.
En Termal La Manga S. A., el alcalde poseía el 22% del capital, el 43% lo suscribió Javier Gea y el 35% restante pertenecía a Santiago Martínez Esparza, quien fue elegido administrador único.
Según explicó José Hernández a este diario, Termal La Manga era propietaria de unos terrenos en el municipio en los que los socios tenían previsto desarrollar un proyecto de ocio. Al no fraguar sus planes, decidieron desprenderse de la sociedad y de los terrenos tres años más tarde.
El comprador de Termal La Manga fue el Grupo Hispania. Su máximo accionista, Trinitario Casanova, fue nombrado administrador único de la sociedad y se cambió el domicilio social de la misma a la sede del Grupo Hispania en la ciudad de Murcia.
Trinitario Casanova es el promotor, junto a la Kutxa (Caja de Ahorros de Guipúzcoa) del polémico proyecto urbanístico de La Zerrichera (Águilas), paralizado por el Gobierno regional tras aprobar su recalificación y sobre cuya tramitación el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia abrió diligencias informativas al estar situado en una paraje natural protegido.
Los negocios privados del alcalde de San Javier saltaron a la primera página de los medios de comunicación regionales cuando el pasado mes de abril se descubrió que poseía la sociedad Nueva Valencia al Mar con dos de los principales promotores del Mar Menor: Santiago Martínez Esparza, propietario de Urdemasa, y Juan Gracia Jiménez, dueño de Peinsa. Junto a ellos, en calidad de socio mancomunado, figuraba Javier Gea Martínez.
Urdemasa ha sido adjudicataria de numerosas obras públicas (entre ellas, el nuevo edificio consistorial, un aparcamiento subterráneo, la biblioteca municipal, el centro de día de la tercera edad en el Mirador y la nueva Facultad del Deporte) y además es propietaria de una parte del Plan Parcial Roda Golf & Beach Resort. La segunda promueve la urbanización, Señorío de Roda, que proyecta la construcción de 300 viviendas.