Los propietarios de las 1.502 viviendas de La Paz ya ven más cerca que su sueño se haga realidad: cambiar su vieja vivienda, de apenas 45 metros cuadrados, y en muchas ocasiones sin ascensor, por un piso nuevo de 90 metros, diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill y promovido por el constructor López Rejas. El Consejo Rector de la Gerencia de Urbanismo tiene previsto estudiar hoy los informes emitidos por los técnicos y, casi con toda probabilidad, el expediente pasará a Pleno para su aprobación inicial el próximo jueves 30 de noviembre.
Mientras tanto, López Rejas sigue a pie de obra, entrevistándose con los propietarios para elegir piso. Para ello abrió una caseta de obra en el barrio hace unas semanas, donde un par de tardes por semana se acerca personalmente para explicar los detalles, sobre planos y maqueta, a todo el que guste.
Para agilizar el proyecto, López Rejas tiene previsto informatizar el proceso de adjudicación de viviendas con el fin de que a finales de enero o principios de febrero cada familia haya elegido ya su piso. «El proceso hasta ahora era bastante lento, a razón de 25 entrevistas cada tarde, un par de veces por semana, y al informatizar el proceso las chicas podrán atender al público sin que esté yo delante, y avanzar más». Hasta el momento, ya han elegido piso unas 300 familias
José López Rejas explica que hay una preadjudicación, en función de unas variables. Una de ellas es que mantengan los mismos vecinos de escalera; otra, que el nuevo edificio esté en un entorno a 20 metros a la redonda del que ocupan actualmente y que mantengan la altura, siempre que sea posible. En este sentido, López Rejas explica que «los futuros edidificios tienen dos pisos por planta y en los actuales hay cuatro viviendas por planta, por lo que, en muchos casos, tienen que subir un piso».
Por lo demás, se trata de una elección a la carta. Bofill ha diseñado cinco modelos distintos de vivienda para que cada familia elija la que mejor se adapte a sus necesidades. Común a todas ellas son los 90 metros cuadrados y un balcón de 5 metros.
Según López Rejas, «mucha gente ha elegido pisos altos, el 9º incluso el 16 o el 19. Ninguno ha elegido el piso 29, el más alto de la torre, porque estas son casas más grandes, no las de 90 m2». Hay 62 bloques de 6, 7, 9, 14, 16, 20 y 29 pisos.
Si el Pleno aprueba inicialmente el proyecto la próxima semana, esto supondrá el pistoletazo para la aprobación del PERI (Plan Especial de Reforma Interior), en el plazo de otros 15 días. López Rejas cree que «si conseguimos adjudicar todas las viviendas en febrero, se pasará a la Junta de Compensación y se llevará el proyecto de reparcelación, y las obras podrían empezar a finales de febrero. Depende de las alegaciones a la aprobación inicial».
De los 1.502 vecinos, quedan unos 50 que aún no se han adherido al proyecto, además de los pisos del Instituto de Vivienda y Suelo.