El consejero de Educación, Juan Ramón Medina Precioso, tiene previsto anunciar esta mañana que su departamento ha cerrado sin encontrar pruebas de agresión escolar la investigación sobre las causas del ingreso en el Hospital del Rosell de Cartagena de un niño de 11 años alumno del instituto Pedro Peñalver de El Algar.
La madre del menor, Miriam Rodríguez, relató que tres compañeros le provocaron a su hijo contusiones en la espalda al zarandearle y lanzarle contra una mesa. Y ha denunciado ante la Guardia Civil a la dirección del instituto por no dar auxilio al niño ni actuar contra los supuestos agresores del pequeño.
La Consejería aseguró ayer a La Verdad que hay un informe de un forense que indica que el niño entró en el Rosell con gastroenteritis. Esta versión contradice el informe de alta médica provisional redactado por el Hospital del Rosell el sábado y adjuntado por la madre en la denuncia que interpuso en el puesto de la Guardia Civil de Cabo de Palos. En él se indica que el menor ingresó en este centro médico por «contusiones múltiples y traumatismo lumbar derecho». La denuncia será remitida a la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Murcia.
Son golpes «habituales»
Según ha sabido este diario, Educación manejan la hipótesis de que el niño pudo golpearse al caerse de la bicicleta en la que supuestamente regresó a casa desde el instituto. Fuentes de la Consejería restaron el lunes importancia a los presuntos golpes al menor, que calificaron de «habituales» .
Entre los factores que han analizado los inspectores figuran que el niño ha estado en cuatro centros desde septiembre de 2005, y su madre denunciaba acoso escolar al inicio de los cursos escolares; que no tenía un rendimiento alto antes de las presuntas agresiones; y que su profesor de apoyo permanente no ha detectado que le agredan.
El sindicato STERM-La Intersindical, que no entró en la denuncia, expresó su «completa solidaridad y apoyo» al instituto. Pero pidió que Educación ponga más medios económicos y humanos para «atender de verdad y de una vez por todas» la raíz psicosocial de la violencia en los centros.