 NUEVO INQUILINO. Lotina estrenó ayer el banquillo de la Real Sociedad. / EFE |
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| REAL SOCIEDAD 0 - VILLARREAL 1 |
Real Sociedad: Bravo; López Rekarte, Labaka, Ansotegi, Garrido (Diaz de Cerio, min. 85); Garitano, Rivas, Aranburu (Gerardo, min. 73), Fabio Felicio (Rossato, min. 60); Uranga y Kovacevic.
Villarreal: Viera; Javi Venta, Fuentes, Cygan, Arruabarrena; Senna, Somoza, Riquelme, Marcos (Cani, min. 75); Nihat (Jose Mari, min. 67) y Forlan (Josico, min. 88).
Gol: 0-1, min. 82: Arruabarrena.
Arbitro: Clos Gómez (aragón). Amonestó a Garitano y Cygan. |
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La Real Sociedad se hundió un poco más en el fondo de la tabla clasificatoria tras volver a perder un nuevo partido en Anoeta (0-1) en el debut en el banquillo de Miguel Ángel Lotina, ante un Villarreal que tuvo que sudar para lograr el triunfo que no llegó hasta los últimos minutos del encuentro. Se notó la mano del técnico vizcaíno principalmente en el aspecto ofensivo porque la Real hizo su mejor encuentro en este apartado, generó un buen número de ocasiones de gol sin perder el equilibrio defensivo, al controlar en todo momento al conjunto de Pellegrini.
El equipo donostiarra salió desde el primer minuto con ganas de agradar a su nuevo técnico y al público que se dio cita en Anoeta y en menos de diez minutos generó dos ocasiones de gol, una de Kovacevic y otra de Fabio Felicio, mientras el Villarreal se limitaba a defenderse con orden.
Los donostiarras fueron cediendo terreno a medida que avanzaba el partido para tratar de sorprender al contraataque a un conjunto castellonense que buscaba sobre todo a Nihat, silbado en cada balón que tocó por su antigua afición, ante la pasividad de un escondido Riquelme.
El Villarreal mejoró sus prestaciones en la segunda parte y tuvo la mejor ocasión de partido en un centro de Arruabarrena, al que no llegaron por centímetros primero Riquelme y luego Nihat, cuando se cantaba ya el gol. La entrada de Jose Mari por Nihat hizo que el conjunto castellonense fuera todavía más peligroso y se fuera abiertamente en busca del triunfo, que pudo llegar en un acrobático remate de Forlán.